El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, encabezó una concentración multitudinaria en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, para cerrar su campaña rumbo a la segunda vuelta electoral, en la que se enfrenta al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
A un día de la votación, el mandatario llamó a sus simpatizantes a respaldar la continuidad de su proyecto político y advirtió sobre los riesgos que, desde su perspectiva, enfrenta la democracia brasileña. También colocó la defensa de la soberanía nacional en el centro de su discurso, con críticas a la influencia de Estados Unidos.
“Estoy seguro de que vamos a ganar las elecciones. Pueden anotar ahí: mañana seré elegido Presidente de la República otra vez”, declaró Lula ante periodistas antes de iniciar el recorrido por la avenida costera, acompañado por una multitud vestida de rojo y militantes del Partido de los Trabajadores (PT).
Durante el acto, el presidente sostuvo que la contienda representa una decisión sobre el rumbo internacional del país. “El pueblo tiene que elegir entre alguien que besa la bandera nacional o alguien que besa la bandera estadounidense. Es un asunto de soberanía, y no permitiremos que Brasil sea el patio trasero de nadie”, afirmó.
El mandatario también defendió la continuidad de su administración al señalar que la ciudadanía busca transformaciones sin regresar a etapas anteriores. “Es verdad que el pueblo quiere cambio, pero un cambio a mejor, hacia adelante; el pueblo no quiere retroceder”, expresó.
En su mensaje, Lula acusó a Flávio Bolsonaro de presuntos vínculos con grupos paramilitares que operan en Río de Janeiro. Asimismo, pidió a sus seguidores redoblar los esfuerzos para convencer a más electores de apoyar su candidatura.
“No es posible que no consigamos convencer a la sociedad brasileña del riesgo que corre la democracia, la libertad y las personas de bien en este país”, manifestó.
El presidente también agradeció a la militancia por intensificar las actividades en las calles y las plataformas digitales después de la primera vuelta. Entre las iniciativas destacó un canal público de WhatsApp impulsado por el diputado André Janones, aliado político al que atribuyó la captación de más de 10 millones de usuarios en pocos días.
“Tengo un ejército mayor que el chino y el estadounidense, que es el ejército de Lula”, dijo al referirse a la movilización digital de sus simpatizantes.

Flávio Bolsonaro apuesta por la libertad individual
Mientras Lula se concentraba en Copacabana, Flávio Bolsonaro realizó su cierre de campaña en la Praça da Liberdade, en Belo Horizonte. El senador, de 45 años, reunió a familias y grupos de motociclistas y defendió una agenda centrada en la libertad individual.
Sus simpatizantes cuestionaron los programas sociales del gobierno al considerar que pueden generar dependencia del Estado. Después del acto, el candidato tenía previsto trasladarse a Río de Janeiro para visitar la residencia de su padre, ubicada en Barra da Tijuca.
La elección llega a su etapa decisiva tras una primera vuelta celebrada el 4 de octubre, en la que Flávio Bolsonaro obtuvo 47 por ciento de los votos y Lula alcanzó 45 por ciento. Los sondeos previos a la segunda ronda citados en la información de origen apuntaban a un empate técnico entre ambos aspirantes.

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