La diputada local Nay Salvatori volvió a la escena pública en medio del procedimiento disciplinario que enfrenta dentro de Morena y, lejos de anunciar un repliegue político, reconoció que temporalmente puede considerarse una legisladora independiente debido a la suspensión de sus derechos partidistas.
La postura ocurre después de las polémicas expresiones que realizó junto con la también diputada Graciela Palomares en el videopodcast Descasadas, donde emitieron comentarios considerados discriminatorios hacia personas adultas mayores. El episodio derivó en medidas cautelares de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Morena.
Durante su reaparición pública, Salvatori sostuvo que respetará el procedimiento interno y esperará los tiempos establecidos por la instancia partidista antes de definir su siguiente movimiento.
La declaración exhibe una situación política incómoda para Morena: aunque la diputada conserva su cargo y sus derechos legislativos, quedó temporalmente apartada de la vida interna del partido, lo que le impide participar en espacios de decisión, votar o intervenir en procesos partidistas.
Uno de los puntos que Salvatori dejó claro es que la suspensión partidista no significa que haya perdido su posición en el Congreso de Puebla. Su permanencia como legisladora depende de su mandato constitucional y no de la resolución interna de Morena.
La propia diputada sostuvo que el cargo es irrenunciable, al recordar que llegó al Congreso mediante el voto ciudadano.
En consecuencia, el conflicto se concentra por ahora en su relación con Morena y no en su función legislativa. La CNHJ estableció la suspensión temporal de sus derechos partidarios internos, además de ordenarle abstenerse de emitir o amplificar contenido discriminatorio y de presentar sus expresiones como una postura atribuible al partido. También quedó establecido un apercibimiento en caso de incumplimiento.
Regresa a las redes pese a la controversia
Mientras aguarda la resolución de la CNHJ, Salvatori confirmó que retomó su actividad en redes sociales, una faceta que ha formado parte de su exposición pública antes y después de llegar al Congreso.
La legisladora argumentó que continuar con su contenido digital no viola las medidas cautelares y defendió esa actividad como una fuente de ingresos adicionales.
También aseguró que decidió volver después de recibir solicitudes de sus seguidores para continuar con sus publicaciones.
El argumento, sin embargo, mantiene abierta la discusión sobre los límites entre la actividad pública de una legisladora, su presencia como creadora de contenido y las restricciones impuestas por su propio partido a raíz de expresiones que generaron rechazo.
Por ahora, la suspensión es cautelar y no representa una expulsión ni una separación definitiva de Morena. La decisión final corresponderá a la CNHJ una vez que concluya el procedimiento.
Mientras tanto, Salvatori y Palomares conservan sus cargos en el Congreso de Puebla, aunque permanecen fuera de la participación partidista que tenían antes de la controversia.
La reaparición de ambas durante el informe por los 600 días de gobierno de Alejandro Armenta también mostró que la sanción interna no las ha retirado de la actividad política pública.
Para Salvatori, el siguiente paso dependerá del fallo de Morena. Hasta entonces, se coloca en una posición políticamente ambigua: conserva su curul, mantiene presencia pública y redes sociales, pero permanece temporalmente sin voz ni voto dentro de la estructura partidista que la llevó al Congreso.
Foto: Agencia Enfoque












