El Gobierno de Puebla incorporó nuevas herramientas de vigilancia aérea para fortalecer la prevención del delito, mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias y ampliar la supervisión de zonas de difícil acceso. La estrategia incluye un helicóptero Leonardo 2020 y dos drones de largo alcance, con los que la administración de Alejandro Armenta busca reforzar la protección de las familias.
El gobernador sostuvo que la seguridad, la justicia y el impulso a la riqueza comunitaria son los ejes de su política pública. También destacó la coordinación con el Gobierno de México, encabezado por Claudia Sheinbaum, así como con la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional y las policías estatales y municipales.
El secretario de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, explicó que el helicóptero alcanza una velocidad máxima de 284 kilómetros por hora y apoyará tareas de vigilancia, prevención del delito y combate de incendios forestales.
En paralelo, los drones fortalecerán el monitoreo de carreteras, incluida la autopista 150D, que ya dispone de 106 cámaras de videovigilancia y 30 Puntos de Monitoreo Inteligente. La autoridad estatal también anunció la próxima incorporación de una tercera aeronave no tripulada, con autonomía de vuelo de hasta 13 horas y transmisión de imágenes en tiempo real.
Uno de los equipos actualmente disponibles puede volar durante tres horas y media, alcanzar velocidades de 120 kilómetros por hora y operar hasta a cuatro mil 500 metros sobre el nivel medio del mar. Además, cuenta con sensor térmico y cámaras para captar imágenes de día y de noche, características que permitirán realizar operaciones bajo distintas condiciones de visibilidad.
De acuerdo con el teniente Gabino Viche Ríos, supervisor operativo del 9-1-1, la ubicación estratégica de los drones permitirá desplegarlos en aproximadamente cinco minutos para apoyar la atención de incidentes y emergencias.
Las imágenes captadas serán enviadas al centro de mando y al C5, donde personal especializado analizará la información para generar inteligencia y facilitar decisiones operativas. Con ello, las autoridades buscan complementar la infraestructura terrestre y mejorar la coordinación de los elementos desplegados en campo.
La incorporación de estos recursos representa una apuesta por modernizar las herramientas institucionales de seguridad. Su impacto dependerá de la capacidad para traducir la información obtenida en intervenciones oportunas, una coordinación eficaz y mejores resultados para la población.
El Ejecutivo estatal reiteró que la inversión tecnológica y el trabajo conjunto entre instituciones forman parte de su estrategia para ampliar la vigilancia y brindar mayor tranquilidad a las familias poblanas.
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