Desde la segunda semana de enero, varias localidades de Puebla comenzaron a registrar sequías, especialmente en la región cercana a la Mixteca Poblana, una zona conocida por su actividad agrícola y su diversidad de cultivos. Esta condición ha encendido una alerta preventiva en la población y en las autoridades locales, quienes monitorean constantemente la disponibilidad de agua y el estado de los suelos.
Según el Monitor de Sequía de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), 17 municipios del estado presentan sequía catalogada como “anormalmente seca”, una categoría que no implica aún riesgo severo para la población ni para la producción agrícola, pero que sí exige atención y vigilancia para evitar complicaciones mayores. Los expertos explican que este tipo de sequía es una alerta temprana que permite a las autoridades y a los agricultores tomar medidas preventivas antes de que la situación se agrave.
El monitoreo de Conagua indica que este nivel de sequía puede incrementar los riesgos de incendios forestales y afectar el ciclo agrícola, especialmente en zonas donde el agua es un recurso limitado. Aunque es la categoría de menor riesgo dentro del sistema de monitoreo, se considera un indicador clave para la planificación de riego, prevención de incendios y cuidado de los cultivos, ayudando a minimizar pérdidas en la temporada agrícola.
Entre los municipios afectados se encuentran Acatlán, Ahuehuetitla, Chila de la Sal, Piaxtla, Tecomatlán, Tulcingo, San Jerónimo Xayacatlán, San Pedro Yeloixtlahuaca, Axutla y Albino Zertuche, según los registros oficiales de Conagua. Estas localidades concentran la mayor parte de la sequía registrada en Puebla, aunque no representan una extensión significativa del territorio estatal.
De acuerdo con las estadísticas oficiales, apenas el 6.3% del territorio poblano se encuentra bajo condiciones de sequía, mientras que más del 93% del estado conserva niveles normales de humedad y disponibilidad de agua, lo que refleja que la mayor parte del territorio permanece en condiciones óptimas para la agricultura y el consumo humano.
A nivel nacional, 18 de los 32 estados presentan algún tipo de sequía, y Puebla se ubica como la sexta entidad con más municipios afectados, lo que destaca la necesidad de monitoreo constante y medidas preventivas en la región. En contraste, solo dos estados registran sequía excepcional, la categoría más grave que implica escasez extrema de agua, pérdidas significativas de cultivos y alto riesgo de incendios, situación que hasta el momento no afecta a Puebla.
Las autoridades recomiendan mantener vigilancia en las zonas afectadas y tomar precauciones en actividades agrícolas y forestales, incluyendo la gestión eficiente del agua y la prevención de incendios, como parte de una estrategia preventiva que permita proteger tanto los cultivos como los ecosistemas locales, ante la posibilidad de que las condiciones de sequía se mantengan o se intensifiquen en el futuro.
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