Integrantes del colectivo Voz de los Desaparecidos en Puebla realizaron una movilización este 10 de mayo en el Centro Histórico de la capital, con el objetivo de visibilizar la desaparición de sus familiares y mantener vigente la exigencia de justicia, verdad y localización. En el marco del Día de las Madres, las participantes señalaron que para muchas mujeres esta fecha se vive desde la memoria y la búsqueda, más que desde la celebración.
Desde temprana hora, madres buscadoras y familiares de personas desaparecidas se concentraron en el Paseo Bravo, donde llevaron a cabo una celebración eucarística en honor a quienes continúan sin ser localizados. En el lugar fueron colocadas fotografías, lonas y pancartas con los rostros de hombres y mujeres desaparecidos, como una forma de recordar sus nombres y acompañar a las familias que mantienen abierta su búsqueda.
Durante la actividad, las y los asistentes pronunciaron los nombres de las personas desaparecidas, en un acto simbólico que buscó mantener viva su memoria. Para las madres buscadoras, nombrar a sus hijos, hijas y seres queridos representa una forma de resistencia frente al paso del tiempo, así como una manera de recordar que cada caso corresponde a una historia familiar que sigue esperando respuestas.
Posteriormente, el contingente avanzó por distintas calles del Centro Histórico, donde las participantes portaron mensajes y fotografías para hacer visible la problemática que enfrentan cientos de familias poblanas. A lo largo del recorrido, reiteraron que la desaparición de una persona transforma la vida de sus familiares y convierte la búsqueda en una labor constante, marcada por esperanza, acompañamiento y memoria.
Un 10 de mayo entre memoria y búsqueda
Las integrantes del colectivo señalaron que el Día de las Madres adquiere un significado distinto para quienes buscan a un familiar desaparecido, pues la ausencia de hijos, hijas y seres queridos convierte esta fecha en una jornada de reflexión y exigencia. Por ello, la movilización también buscó sensibilizar a la sociedad sobre el impacto emocional y social que viven las familias.
Las calles del primer cuadro de la ciudad se llenaron de consignas, nombres y rostros que reflejaron la dimensión humana de las desapariciones en Puebla. Las familias participantes insistieron en la importancia de mantener la atención pública sobre estos casos, así como de fortalecer las redes de apoyo entre quienes comparten la misma búsqueda.
En los últimos años, los colectivos de búsqueda en Puebla han incrementado sus actividades públicas para acompañar a las familias y mantener visibles los casos de personas desaparecidas. La movilización de este 10 de mayo se sumó a estas acciones, con una jornada que combinó memoria, organización y presencia en el espacio público.
Para las madres buscadoras, la fecha representa una oportunidad para recordar que la búsqueda continúa y que sus familiares siguen presentes en cada fotografía, pancarta y nombre pronunciado. Su recorrido por el Centro Histórico volvió a colocar en la agenda pública una problemática que atraviesa a decenas de familias y que se mantiene como una de las heridas sociales más sensibles en la entidad.
Ilustración: Iván Rojas













