El video difundido en redes sociales que mostraba una supuesta protesta en Cuautlancingo resultó ser parte de una celebración religiosa. Sin embargo, la confusión expuso un problema de fondo: el creciente malestar social en el municipio.
La grabación mostraba a un grupo de personas reunidas frente a la iglesia de San Juan Bautista, acompañadas por repique de campanas y fuegos pirotécnicos. Aunque usuarios en redes lo interpretaron como una manifestación contra el alcalde Omar Muñoz, el evento formaba parte de una tradicional serenata religiosa en honor a San Agustín, previo a la fiesta patronal de San Juan Degollado.
A pesar de la aclaración oficial, lo ocurrido sacó a flote un descontento social legítimo. Habitantes del municipio aseguran que la inseguridad va en aumento, los servicios como el agua son insuficientes y el conflicto con los mototaxis sigue sin resolverse.
Ese mismo día por la tarde, el gobierno municipal sí sostuvo una reunión con un grupo de mototaxistas que exigían la devolución de diez unidades retenidas por diversas irregularidades. Incluso se menciona la participación de dos exalcaldes, Guadalupe Daniel y Filomeno Sarmiento, en respaldo a los inconformes.
Mientras tanto, otros ciudadanos señalan que los operativos contra mototaxis no han frenado el desorden ni la presencia de unidades irregulares, y que muchas de ellas siguen operando con cortinas o sin placas, lo cual representa un riesgo para la seguridad pública.
A esto se suma la preocupación constante por la falta de agua potable en varias colonias, cortes prolongados sin explicación clara, y una percepción creciente de inseguridad en zonas residenciales y comerciales. Para muchos habitantes, el gobierno de Omar Muñoz parece estar más enfocado en el control que en ofrecer soluciones efectivas.
Autoridades locales insisten en que todo está bajo control y que se trabaja en coordinación con diferentes niveles de gobierno. Sin embargo, para amplios sectores de la población, los problemas no sólo persisten, sino que se agravan sin respuestas claras.
La viralización del video —aunque basada en un malentendido— reflejó la tensión social que se vive en Cuautlancingo. Y es que en un contexto donde las autoridades no han logrado generar confianza, cualquier situación se convierte en un detonante.
Foto: Agencia Enfoque