Morena permitirá que sus alcaldes y diputados busquen la reelección en 2027, pese a que en mayo de este año aprobó en su Asamblea Nacional un candado contra la reelección. La dirigente nacional, Luisa María Alcalde Luján, precisó que dicha restricción no entrará en vigor hasta 2030, lo que abre un periodo de tres años en el que las actuales autoridades podrán buscar continuidad.
Esta decisión deja el camino libre para que ediles como Pepe Chedraui (Puebla), Tonantzin Fernández (San Pedro Cholula) y Carlos Barragán (Xicotepec), entre otros, compitan nuevamente, así como para alcaldes de municipios estratégicos como Zacatlán, Teziutlán, Huejotzingo, Cuautlancingo, Amozoc y Chignahuapan.
Aunque el partido justifica la medida como una adecuación a la Constitución y un mecanismo para impedir la herencia de cargos a familiares, posponer la aplicación del candado favorece directamente a las autoridades en funciones, muchas de las cuales aún no concluyen su primer periodo de gestión.
En sus declaraciones, Alcalde Luján consideró legítimas todas las aspiraciones políticas internas, pero recordó que los candidatos serán definidos por encuestas. El proceso, sin embargo, ha sido cuestionado en otras ocasiones por su opacidad y centralismo, según críticos del partido.
La dirigente también exigió a los alcaldes enfocar recursos en servicios esenciales como agua, drenaje, alumbrado y recolección de basura, además de dedicar tiempo semanal a escuchar a la ciudadanía. Les pidió evitar obras suntuarias y asignar al menos el 30% de su presupuesto a servicios básicos.
La convocatoria a asistir a la escuela municipalista de Morena busca reforzar la ideología obradorista en las administraciones locales para fortalecer la visión de un gobierno con los principios de la «Cuarta Transformación».
Aunque el partido defiende la medida como una adecuación legal, el hecho de que la restricción se aplique tres años después de su aprobación beneficia directamente a las autoridades en funciones, muchas de las cuales buscarán mantenerse en el cargo. Este desfase entre la norma anunciada y su implementación efectiva contrasta con la narrativa de renovación política que el propio partido ha promovido, y abre un debate sobre si la prioridad es fortalecer principios internos o garantizar la continuidad de sus cuadros.
Foto: Agencia Enfoque













