La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) llevó a cabo la clausura de una calera ubicada en el municipio de Tepeyahualco, luego de detectar diversas irregularidades relacionadas con el manejo y control de sus emisiones contaminantes. De acuerdo con la autoridad ambiental, esta situación representa un riesgo potencial para la población que habita en las zonas aledañas, debido a la exposición constante a partículas suspendidas en el aire.
Esta información fue dada a conocer por el propio ente federal, el cual reconoció que la medida de clausura parcial se derivó de una denuncia ciudadana. Dicha denuncia alertaba sobre posibles afectaciones a la calidad del aire en la región, lo que motivó la intervención de personal de inspección para realizar una revisión detallada de las instalaciones.
De acuerdo con la Procuraduría, durante las inspecciones se constató que la actividad de esta calera provocaba la emisión continua de partículas de polvo visibles, lo que evidenciaba una falta de control en los procesos productivos. Asimismo, el personal actuante identificó que no contaban con una bitácora de operación, documento indispensable para el registro y seguimiento de las actividades industriales.
Aunado a ello, se descubrió que cinco hornos de calcinación, una máquina hidratadora y otros equipos vinculados con la emisión de contaminantes carecían del mantenimiento adecuado. Esta situación podría influir directamente en el incremento de emisiones al ambiente, al no garantizarse el correcto funcionamiento de la maquinaria utilizada en el proceso industrial.
De igual forma, se detectó que la empresa responsable de la calera operaba sin contar con los registros obligatorios en materia ambiental. Además, carecía de las cédulas de operación correspondientes, las cuales son necesarias para verificar el cumplimiento de sus obligaciones ambientales y asegurar que la actividad industrial se desarrolle conforme a la normatividad vigente.
Otro de los incumplimientos identificados fue que el laboratorio utilizado para realizar los estudios de emisiones no se encontraba registrado ante la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA). Esta situación impide que los resultados obtenidos puedan ser considerados válidos o confiables, al no existir certeza sobre los métodos de control de contaminantes aplicados.
Con base en estos hallazgos, la Profepa determinó que las emisiones generadas por esta calera representan un riesgo significativo para la calidad del aire, así como para la salud de la población que habita en los alrededores del sitio donde se realiza la actividad industrial.
La clausura aplicada por la autoridad ambiental fue de carácter parcial, debido a que la empresa únicamente mantenía en operación uno de sus hornos de calcinación al momento de la inspección. No obstante, el ente federal precisó que se dará seguimiento puntual al proceso administrativo que la empresa deberá enfrentar tras las irregularidades detectadas.
Asimismo, se informó que posteriormente se realizarán nuevas inspecciones por parte de la Profepa, con el objetivo de verificar que la empresa atienda y corrija cada una de las observaciones realizadas durante la revisión, y así asegurar el cumplimiento de la normativa ambiental correspondiente.
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