A diez meses del inicio formal del saneamiento del río Atoyac, autoridades federales y estatales reportaron la desactivación de 109 descargas contaminantes en el primer tramo intervenido, además de la puesta en operación de 409 sistemas de biodigestión, como parte del Plan Hídrico Nacional.
Este primer avance corresponde a 30 kilómetros del afluente, que atraviesan los municipios de San Matías Tlalancaleca, Tlahuapan, San Salvador El Verde y Domingo Arenas, donde se identificaron descargas tanto industriales como municipales, 13 de estas últimas provenientes directamente de sistemas públicos de drenaje.
Durante un recorrido de supervisión, autoridades estatales y federales constataron las obras iniciadas desde marzo pasado en comunidades como Juárez Coronaco y San Lucas El Grande, donde se implementaron soluciones de tratamiento descentralizado para evitar que aguas residuales lleguen al cauce del río.
El comisionado nacional para el saneamiento del río Atoyac, Alejandro Isauro Martínez Orozco, explicó que el proyecto contempla la rehabilitación de 11 plantas de tratamiento que permanecían abandonadas, así como la integración de una red de 84 kilómetros de colectores, con lo que se busca sentar las bases para la recuperación de toda la cuenca.
Entre los pendientes por falta de recursos se encuentran la construcción del humedal de Santa Cruz Otlatla y la rehabilitación de la planta de tratamiento de San Juan Cuauhtémoc, obras que incluyen colectores indispensables para el correcto funcionamiento del sistema.
Martínez Orozco adelantó que este año se proyecta ampliar la planta de tratamiento de San Martín Texmelucan, municipio que enfrenta un rezago de alrededor de 20 kilómetros de colectores, lo que limita el manejo adecuado de sus aguas residuales. Añadió que, una vez que la planta de San Juan Cuauhtémoc esté en operación, se espera contar con agua de calidad suficiente para uso agrícola, además de garantizar un río libre de contaminantes.
El funcionario subrayó que el proyecto se desarrolla bajo una instrucción directa del gobierno federal, encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo, la cual establece que ninguna obra se realiza sin el consenso de las comunidades y los gobiernos estatales, con el fin de evitar conflictos sociales.
En este contexto, hizo un llamado directo a los empresarios asentados en los 70 municipios de la cuenca del Atoyac, señalando que deben invertir en sus propias plantas de reciclaje de agua, ya que su actividad tiene un impacto directo en los niveles de contaminación del río.
Por su parte, la titular de la Comisión de Agua y Saneamiento del Estado, Rebeca Bañuelos Guadarrama, informó que en Juárez Coronaco se instalaron 89 biodigestores familiares, diseñados para atender viviendas de hasta seis integrantes y evitar descargas domésticas al río. Detalló que estos sistemas generan lodos aprovechables como abono orgánico y permiten que el agua tratada se infiltre al subsuelo mediante filtros naturales, sin riesgo para el acuífero.
Finalmente, el gobernador Alejandro Armenta Mier señaló que uno de los principales retos del proyecto ha sido la oposición de ciertos grupos en Santa Ana Xalmimilulco, en Huejotzingo, donde intereses locales impidieron la construcción de una planta tratadora hace dos años, provocando la pérdida de una inversión millonaria. Ante ello, anunció que la nueva planta será edificada en la comunidad de Las Flores, en el mismo municipio.
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