En el marco de la próxima marcha por el Día de la Mujer, que se llevará a cabo el 8 de marzo de 2026, las autoridades de Puebla aseguraron que no se instalarán vallas ni protecciones metálicas alrededor de los monumentos del Centro Histórico, como el Palacio Municipal o la fuente de San Miguel.
El titular de la Secretaría General de Gobierno (SGG), Francisco Rodríguez Álvarez, explicó que se respetará la libertad de expresión de las manifestantes y la iconoclasia, y que la instalación de barreras podría generar conflictos innecesarios. Según Rodríguez Álvarez, las medidas excesivas de protección tienden a provocar confrontaciones y generan una percepción de agresión hacia el movimiento feminista.
El funcionario indicó que, en lugar de vallas, se aplicarán las mismas medidas de protección que el año pasado, entre ellas la colocación de una capa de sacrificio sobre los monumentos. Este recubrimiento especial permitirá retirar pintas sin dañar las superficies históricas, buscando equilibrar la preservación de los inmuebles con la libertad de expresión de las manifestantes.
Asimismo, Rodríguez Álvarez destacó que, por instrucciones del alcalde José Chedraui Budib, se garantizará un operativo permanente de seguridad, a cargo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), para proteger tanto a las participantes como a los monumentos del Centro Histórico.
Las medidas buscan evitar incidentes similares a los ocurridos durante la marcha del 8M de 2024, cuando la pasada administración instaló vallas y protecciones metálicas, lo que generó malestar entre las participantes, denuncias de agresiones por parte de la policía y la detención de dos mujeres.
Para esta edición del 8M, se espera la participación de más de 10 colectivas feministas, quienes exigirán justicia en casos de feminicidio, atención a la violencia y acoso contra las mujeres, además de otros derechos y demandas de equidad de género.
La administración municipal prioriza la protección de los monumentos históricos sin limitar la libertad de expresión de las manifestantes, manteniendo un equilibrio entre seguridad y respeto hacia las movilizaciones feministas.
Foto: Agencia Enfoque













