A cuatro días del ataque armado ocurrido la madrugada del 14 de febrero en la zona de Angelópolis, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla confirmó que el grupo criminal “La Barredora”, identificado como una célula ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue el responsable de la agresión que dejó tres personas asesinadas y varios heridos en el exterior del bar Sala de Despecho.
La fiscal Idamis Pastor Betancourt informó que las investigaciones preliminares permiten establecer la participación directa de la organización delictiva en los hechos, mientras continúan las diligencias para determinar tanto a los autores materiales como intelectuales.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Gisele Ortiz Carreto, Joaquín Wirth García y Emmanuel Esteban Campaña Sánchez. Además, se registraron cinco personas lesionadas consideradas daño colateral.
Disparos dirigidos y operativo posterior
De acuerdo con las autoridades ministeriales, la agresión ocurrió sobre la avenida Osa Mayor, frente al complejo turístico La Estrella de Puebla, cuando un grupo de sujetos armados —presuntamente a bordo de motocicletas— abrió fuego contra un grupo de personas que se encontraba afuera del establecimiento.
En el lugar fue localizada una camioneta Mercedes-Benz blanca con dos víctimas en su interior y una más sobre el pavimento. Paramédicos confirmaron que las tres personas ya no contaban con signos vitales.
La Fiscalía abrió carpeta de investigación por homicidio y lesiones, mientras fuerzas estatales, municipales y federales desplegaron un operativo interinstitucional en la Reserva Territorial Atlixcáyotl.
Producto de estas acciones fueron detenidos cuatro presuntos responsables —entre ellos un menor de edad— identificados como Gabriel N., Brayan N., Héctor Hugo N. y Edwin N., quienes ya se encuentran a disposición del Ministerio Público. También se aseguraron dos motocicletas posiblemente vinculadas al ataque.
El secretario de Seguridad Pública estatal informó que la captura fue posible gracias a la coordinación entre corporaciones, y posteriormente se estableció vigilancia permanente con presencia de Ejército, Guardia Nacional y policías locales.
Investigación en curso y debate público
La Fiscalía señaló que se analiza el modus operandi y se investiga el móvil del crimen, incluida la posible relación entre el objetivo directo del ataque y la célula criminal. Las autoridades estatales afirmaron que buscarán evitar la impunidad y anunciaron el reforzamiento de operativos de seguridad en la zona metropolitana.
El atentado generó conmoción social debido a que ocurrió en una de las áreas comerciales y de entretenimiento más exclusivas de la capital poblana, lo que volvió a colocar en la discusión pública la presencia del crimen organizado en espacios urbanos de alto perfil y la vulnerabilidad de jóvenes en contextos de violencia armada.
Mientras tanto, las actividades comerciales y turísticas en Angelópolis continúan con normalidad bajo vigilancia policial, en tanto avanza la integración de la carpeta de investigación para esclarecer completamente los hechos.













