Puebla se ubica entre las seis entidades del país con menor porcentaje de población que cuenta con acceso diario al servicio de agua dentro de sus viviendas. De acuerdo con el Sistema de Indicadores de Desarrollo Social del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), menos del 24 por ciento de las personas que habitan el estado tienen garantizado el suministro cotidiano, lo que implica que más del 70 por ciento recibe el servicio bajo el esquema de tandeo.
Esto significa que en la mayoría de los hogares poblanos el agua llega únicamente en horarios y días específicos, una situación que forma parte de la realidad cotidiana en diversas regiones del estado, tanto en zonas urbanas como en comunidades con infraestructura limitada. Puebla comparte esta condición con entidades como Baja California Sur, Chiapas, Guerrero, Morelos y Oaxaca, donde factores como la sequía, el crecimiento urbano acelerado y retos estructurales en la red hidráulica influyen en la distribución del recurso.
El acceso al agua es uno de los principales indicadores de bienestar social, pues impacta directamente en la salud, la economía familiar y la organización comunitaria. En el caso de Puebla, los datos del Inegi reflejan la necesidad de continuar fortaleciendo la infraestructura hídrica y la planeación a largo plazo, especialmente en un contexto nacional marcado por el estrés hídrico y la variabilidad climática.
El mismo sistema de indicadores señala que Puebla también se encuentra entre los estados con menor proporción de población con acceso a servicios de salud. Según el Inegi, el 52.7 por ciento de los habitantes en la entidad cuenta con este derecho, mientras que Chiapas registra el porcentaje más bajo a nivel nacional, con 36.7 por ciento.
En el ámbito laboral, las cifras muestran que al cierre de 2025 Puebla reportó 864 mil 922 empleos formales. De ese total, 690 mil 263 trabajadores estaban afiliados a alguna institución de salud, lo que implica que 174 mil 659 personas con empleo formal no tenían garantizado este servicio. Asimismo, el indicador señala que solo el 22.26 por ciento de la población económicamente activa en el estado cuenta con acceso a servicios de salud.
Los datos publicados por el Inegi ofrecen una radiografía de los desafíos sociales que enfrenta la entidad en materia de servicios básicos, y al mismo tiempo subrayan la importancia de las políticas públicas orientadas a ampliar la cobertura y mejorar la calidad de vida de la población.













