Cinco de cada 10 niñas, niños y adolescentes en Puebla viven en condiciones de pobreza multidimensional, lo que los convierte en el sector más vulnerable de la población estatal, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Este tipo de medición no se limita únicamente al nivel de ingresos, sino que evalúa también el acceso a derechos y servicios básicos, como educación, salud, vivienda y alimentación, los cuales influyen directamente en la calidad de vida y el desarrollo integral de las personas.
El más reciente reporte del Inegi señala que el 54.6 por ciento de los menores de edad, de 0 a 17 años, enfrenta algún grado de rezago social, situación que los coloca en condiciones de vulnerabilidad estructural que afectan su bienestar presente y futuro.
Esta proporción supera de manera significativa el promedio estatal de pobreza, que se ubica en 43.4 por ciento de la población total, lo que evidencia que la infancia y adolescencia son los grupos más afectados por las desigualdades sociales en Puebla, especialmente en regiones con menor acceso a infraestructura y servicios básicos.
El análisis por grupos de edad muestra que los jóvenes de entre 18 y 29 años representan el segundo sector con mayor rezago social, ya que al menos el 40.5 por ciento enfrenta condiciones de vulnerabilidad. En tanto, el 37.2 por ciento de las personas adultas mayores, de 65 años en adelante, vive en pobreza, mientras que entre la población adulta de 30 a 64 años la cifra alcanza 38.4 por ciento.
De acuerdo con el informe, la carencia de seguridad social se mantiene como el principal factor de pobreza multidimensional, al impactar a casi siete de cada 10 personas en el estado (67.7 por ciento). A esta problemática se suma la falta de acceso a servicios de salud, que afecta a 47.3 por ciento de la población.
El documento también advierte que el rezago educativo continúa siendo una de las carencias más frecuentes, al registrarse en 22.7 por ciento de los habitantes, además de las limitaciones en el acceso a servicios básicos en la vivienda, que afectan a 18.8 por ciento.
En materia alimentaria, el 17 por ciento de la población de Puebla presenta carencia por acceso a una alimentación nutritiva y de calidad, mientras que el 10.7 por ciento enfrenta deficiencias en la calidad y los espacios de la vivienda, lo que refleja condiciones de precariedad habitacional.
Aunque las personas que habitan en zonas rurales concentran los niveles más altos de pobreza multidimensional, con un 53 por ciento, el fenómeno también se presenta de manera importante en áreas urbanas, donde 39.6 por ciento de la población vive bajo estas condiciones, lo que confirma que la pobreza es un problema extendido en todo el estado.
Ilustración: Iván Rojas













