Del reconocimiento al linchamiento: ataques contra “Gato que pinta” tras premio del INE

El caso expuso cómo redes sociales pueden amplificar discursos de odio desde cuentas con poder e influencia

El reconocimiento otorgado por el Instituto Nacional Electoral (INE) a la persona ilustradora no binaria “Gato que pinta”, originaria de Tehuacán, Puebla, desató una ola de ataques, estigmatización y violencia digital en redes sociales, impulsada por figuras públicas con amplio alcance mediático.

“Gato que pinta” se ha consolidado como una creadora de contenido que utiliza el arte gráfico como herramienta de expresión identitaria, abordando temas como diversidad sexogenérica, no binariedad, salud mental, inclusión social y participación ciudadana juvenil. Su trabajo, difundido principalmente en plataformas digitales, conecta con audiencias jóvenes desde una mirada crítica e incluyente.

En ese contexto, su propuesta artística fue seleccionada como primer lugar de la cuarta edición del Concurso Nacional “Tejiendo Redes Ciudadanas por Juventudes Diversas”, organizado por el INE, iniciativa enfocada en fortalecer la democracia desde las voces de juventudes diversas. El proyecto ganador, titulado Apapachos Virtuales, fue reconocido durante un evento oficial del organismo electoral.

Del reconocimiento institucional al linchamiento en redes

Tras difundirse un fragmento del video de la premiación en redes sociales, el consultor político Christian Camacho publicó comentarios despectivos dirigidos a la identidad y apariencia de la creadora, utilizando un lenguaje ofensivo y estigmatizante.

Posteriormente, el empresario Ricardo Salinas Pliego, propietario de Grupo Salinas y TV Azteca, reaccionó públicamente al contenido con un mensaje breve que fue interpretado como respaldo implícito a las descalificaciones, lo que amplificó el ataque debido a su influencia digital.

La interacción entre ambas figuras detonó una oleada de comentarios hostiles, reactivando la discusión sobre discursos de odio, transfobia y violencia simbólica contra personas no binarias y disidentes, especialmente cuando su trabajo es validado por instituciones del Estado.

La respuesta de la creadora

Ante los señalamientos, “Gato que pinta” respondió públicamente señalando que la reacción del empresario contribuyó a fomentar un ambiente de hostilidad y discriminación, al compartir un mensaje que considera estigmatizante. La ilustradora advirtió que este tipo de ataques no son hechos aislados, sino parte de un patrón de hostigamiento digital hacia personas que participan en iniciativas institucionales vinculadas a la diversidad y juventudes.

Poder, redes y responsabilidad pública

El caso volvió a colocar en el centro del debate la responsabilidad de las figuras públicas en el uso de redes sociales, especialmente cuando sus mensajes —aunque breves— legitiman burlas, estigmatización o discursos de odio, dirigidos contra expresiones culturales y de diversidad reconocidas oficialmente.

Foto: Redes

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