El riesgo de incendios forestales y urbanos alcanza niveles muy altos en 51 municipios de Puebla, donde alrededor del 40 por ciento del territorio presenta alta vulnerabilidad debido, principalmente, a factores humanos como la quema de pastizales y el manejo inadecuado de residuos.
De acuerdo con el reporte “Compendio de Mapas Peligrosos Naturales del Estado de Puebla”, los 217 municipios de la entidad registran algún nivel de riesgo por conflagraciones, aunque la mayor incidencia se concentra en el 24 por ciento del territorio estatal, donde las condiciones ambientales y las actividades humanas elevan la probabilidad de incendios.
Esta situación representa un riesgo elevado para amplias zonas de municipios estratégicos, entre ellos Amozoc, Chignahuapan, Cuautlancingo, Huauchinango, Juan C. Bonilla, Libres, San Andrés Cholula, San Martín Texmelucan, San Pedro Cholula, Zacapoaxtla y Zacatlán, donde una parte considerable de su superficie enfrenta condiciones críticas.
El informe detalla que en 24 municipios, equivalentes a cerca del 11 por ciento del territorio estatal, el riesgo es clasificado como “alto”. En este grupo se encuentran Acteopan, Aquixtla, Chalchicomula de Sesma, Chapulco, Nicolás Bravo, San Juan Atzompan y San Nicolás Buenos Aires, entre otros.
En contraste, solo cinco demarcaciones presentan un riesgo “medio”, las cuales son San Antonio Cañada, Teopantlán, Zongozotla, Santa Inés Ahuatempan y Teotlalco, lo que evidencia una desigual distribución del peligro, pero con una tendencia generalizada hacia niveles elevados.
Aunque la sequía y las altas temperaturas influyen de manera significativa en la generación de incendios, el documento advierte que una proporción importante de los siniestros tiene origen humano, derivado de fogatas mal apagadas, quema de pastizales fuera de control, uso de pirotecnia o basura incendiada, situaciones que pueden arrasar hectáreas en cuestión de minutos.
Según Protección Civil Municipal, muchos incendios también se originan por descuidos cotidianos, como dejar abiertas llaves de gas, no apagar velas o fallas eléctricas provocadas por cortocircuitos, factores que incrementan el riesgo en zonas urbanas y rurales.
Las autoridades señalan que las conflagraciones suelen incrementarse durante festividades, como las celebraciones patrias y navideñas, debido al uso inadecuado de pirotecnia y a las sobrecargas eléctricas generadas por luces decorativas, por lo que exhortan a la población a extremar precauciones para evitar tragedias.
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