Durante 2025, el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Puebla (SOAPAP) acumuló 974 quejas ciudadanas por fallas y daños en la infraestructura hidráulica, de las cuales 163 no recibieron ninguna respuesta, lo que expuso graves deficiencias en la atención a la ciudadanía.
Información oficial obtenida mediante solicitudes de transparencia revela que casi una de cada seis inconformidades fue ignorada, equivalente al 17% del total de reportes, sin que el organismo haya explicado los motivos de la falta de atención.
Entre los problemas más denunciados por la población se encuentran fugas de agua potable, robo de tapas de pozos de visita, daños en cajas de válvulas, rejillas abolladas y hundimientos en la vía pública, situaciones que representan riesgos tanto para la seguridad como para el suministro del servicio.
Los meses con mayor número de quejas fueron enero, con 186 reportes, y octubre, con 134, aunque el nivel de atención fue irregular a lo largo del año. Destaca que marzo registró 22 reportes, de los cuales prácticamente todos quedaron sin respuesta, mientras que en febrero más de la mitad de las quejas fueron ignoradas, evidenciando una atención inconsistente y deficiente.
Pese a la magnitud de los reclamos, el informe anual del SOAPAP no detalla las razones por las cuales decenas de reportes no fueron atendidos, lo que refleja falta de transparencia, debilidad operativa y ausencia de rendición de cuentas.
El SOAPAP tiene la responsabilidad de garantizar los servicios de agua potable, drenaje, alcantarillado y saneamiento en la capital poblana y su zona conurbada, funciones que actualmente opera a través de Agua de Puebla para Todos, empresa que recibió la concesión en 2014.
Este panorama ocurre en un contexto de cambios en la dirección del organismo, tras la salida de Gustavo Gaytán Alcaraz y el nombramiento de Josefina Morales, quien asumió el cargo con la expectativa de corregir las fallas operativas y mejorar la atención a los usuarios.
Ilustración: Iván Rojas











