Los Centros de Reinserción Social (Cereso) de Puebla capital, Tepexi de Rodríguez y Tehuacán concentran el 62.87% de las 7 mil 341 Personas Privadas de la Libertad (PPL) recluidas en los 17 penales de la entidad, según datos actualizados de la Subsecretaría de Centros Penitenciarios de Puebla.
La concentración de población en solo tres centros penales acentúa el riesgo de sobrepoblación, un problema que impacta directamente en la calidad de los servicios y en las condiciones de vida de los internos.
En conjunto, estos tres penales albergan a 4 mil 615 personas, situación que ha generado múltiples quejas de reclusos por la falta de atención médica, pediátrica y psicológica, así como por la insuficiencia de custodios y personal operativo, lo que limita la capacidad de respuesta ante riñas, emergencias médicas y otros incidentes. Especialistas en derechos humanos han advertido que esta presión sobre los servicios puede derivar incluso en violencia interna, rezago en procesos judiciales y deterioro de la infraestructura penitenciaria.
San Miguel, el penal más poblado del estado
El Cereso de Puebla capital, conocido como San Miguel, es el penal con mayor saturación, con 3 mil 324 internos. Esta cárcel concentra tanto a personas sentenciadas como a procesadas. De la población total, 1,913 son hombres y 411 mujeres, aunque el número de reclusas se ha reducido por los traslados al Centro Penitenciario Femenil de Ciudad Serdán, operativo con el que las autoridades buscan mejorar la distribución y capacidad de atención para mujeres privadas de la libertad.
La elevada ocupación en San Miguel ha sido históricamente un foco de preocupación debido a su papel como el centro penitenciario más grande del estado y a los antecedentes de conflictos internos e infraestructura limitada para atender a miles de personas.
Tepexi y Tehuacán, los otros dos focos de concentración
El segundo penal con mayor población es el de Tepexi de Rodríguez, donde se encuentran 671 reos, entre ellos 609 hombres y 62 mujeres. Este centro destaca por albergar internos de alta peligrosidad y por enfrentar también retos estructurales, especialmente en la atención psicológica.
En el Cereso Regional de Tehuacán permanecen 620 PPL, de las cuales 589 son hombres y 31 mujeres. Con frecuencia, familiares de los internos han denunciado rezagos en servicios médicos y carencias en áreas de convivencia, lo que se agudiza a medida que la población se incrementa.
El resto de los penales suma poco más del 38%
Los otros 14 centros penitenciarios de Puebla reúnen únicamente el 38.13% de la población penitenciaria, es decir, 2 mil 726 internos, distribuidos de la siguiente manera:
- Ciudad Serdán: 573
- Cholula: 463
- Huauchinango: 438
- Temporal Adultos Mayores: 296
- Huejotzingo: 218
- Tecamachalco: 146
- Teziutlán: 110
- Tepeaca: 106
- Xicotepec: 84
- Acatlán: 83
- Tlatlauquitepec: 65
- Zacapoaxtla: 60
- Libres: 59
- Ciepa-Adolescentes: 20
Retos urgentes en el sistema penitenciario
El desbalance en la distribución de internos refleja no solo diferencias en la capacidad de los centros, sino también la necesidad de una estrategia integral de descongestión, que incluya mejor infraestructura, ampliación de servicios médicos y psicológicos, incremento de personal de seguridad y actualización de protocolos internos.
Organismos civiles han insistido en que la saturación incrementa el riesgo de violaciones a derechos humanos, mientras que autoridades estatales han señalado que continúan los esfuerzos para mejorar las condiciones en los penales y garantizar un proceso de reinserción social digno y funcional.
La situación en los Ceresos de Puebla es un recordatorio del desafío permanente que enfrenta el sistema penitenciario estatal, donde la sobrepoblación y la falta de recursos ponen en tensión su operatividad y el cumplimiento de las garantías básicas para las Personas Privadas de la Libertad.
Foto: Redes













