La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que será este viernes cuando defina si Alejandro Gertz Manero continuará o no al frente de la Fiscalía General de la República (FGR). Explicó que recibió una carta del Senado vinculada con la eventual renuncia del fiscal, y que el documento ya está bajo análisis de su equipo y de la Consejería Jurídica de la Presidencia.
Durante La Mañanera del Pueblo, Sheinbaum evitó revelar el contenido de la misiva y se limitó a señalar que mañana ofrecerá una postura definitiva. También aclaró que, hasta ahora, el propio Gertz Manero no le ha comunicado formalmente una renuncia, pese a que desde la noche del miércoles comenzaron a circular versiones sobre su salida y posibles sustitutos.
“Ha hecho un buen trabajo”, declaró, aunque reconoció que aún falta una mejor coordinación entre la fiscalía federal y las fiscalías estatales en materia de seguridad.
Alejandro Gertz Manero asumió la entonces Procuraduría General de la República en diciembre de 2018 y, tras la transformación institucional, se convirtió el 19 de enero de 2019 en el primer Fiscal General de la República. Su periodo vence el 31 de diciembre de 2027; es decir, ya ha transcurrido cerca del 65% de su encargo, y solo restan dos años para el final de su gestión.
Una fiscalía con poder… pero sin resultados
Desde su llegada a la Cuarta Transformación, Gertz Manero pasó de ser presentado como figura clave del nuevo modelo de justicia a convertirse en uno de los personajes más polémicos del gobierno. La FGR ha mantenido niveles críticos de impunidad: se estima que solo 3% de las carpetas de investigación llega realmente a juicio, mientras más del 90% queda archivado o se descarta.
El ejemplo más claro es Emilio Lozoya, el caso emblemático contra la corrupción. Detenido en España y extraditado en 2020, fue recibido como testigo colaborador y enviado a su casa con un brazalete electrónico. A pesar de sus señalamientos contra Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray, la FGR nunca concretó acusaciones firmes ni sentencias. Incluso fue fotografiado cenando en un restaurante de lujo. Lo que debía ser símbolo de justicia terminó siendo un símbolo de impunidad.
Otro frente fue el intento de eliminar el delito de feminicidio, propuesta directamente por Gertz a legisladores de Morena en 2020. Argumentó que era difícil de acreditar y debería ser solo una agravante de homicidio. Tras el rechazo de legisladoras, organizaciones sociales y especialistas, el fiscal tuvo que desistir.
Apenas dos años después, impulsó una Ley de la FGR que sacaba a la institución del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas y de otros mecanismos de coordinación interinstitucional. Pese a modificaciones posteriores, la fiscalía se ha mantenido distante en los hechos de la búsqueda, identificación y atención a familias de víctimas.
Venganzas, pugnas y los casos que se desinflaron
El expediente de Salvador Cienfuegos, exsecretario de la Defensa Nacional, marcó uno de los puntos más delicados: detenido por la DEA en octubre de 2020 e implicado en acusaciones por narcotráfico, fue liberado semanas después. Ya en México, la FGR lo exoneró concluyendo que “nunca tuvo contacto” con el crimen organizado. Para especialistas, este caso confirmó que los altos mandos militares están fuera del alcance real de la Fiscalía.
Otro capítulo fue el caso Alejandra Cuevas, encarcelada en Santa Martha Acatitla por la muerte del hermano del fiscal. La Suprema Corte terminó por liberarla y documentó inconsistencias en la acusación. Se filtraron audios donde Gertz discutía proyectos de sentencia antes de su votación, lo que desató críticas por conflicto de interés y presiones indebidas sobre el Poder Judicial.
También se abrió un frente contra la UDLAP y la familia Jenkins de Landa, con toma de instalaciones y órdenes de aprehensión. El origen del conflicto, se remonta a pleitos personales de Gertz cuando él mismo era rector de una institución con el mismo nombre. La Suprema Corte desechó el caso en 2022.
Las pugnas internas también marcaron su gestión: la FGR intentó procesar a tres abogados presuntamente ligados a Julio Scherer, exconsejero jurídico de la Presidencia. Un juez los exoneró por falta de pruebas. El caso fue interpretado como un ajuste de cuentas dentro del propio gobierno federal.
Una justicia construida “sobre cartón”: reveses judiciales y cimientos frágiles
Los expedientes de la FGR se han caído uno tras otro en tribunales. Jueces federales han revocado acusaciones por falta de pruebas, incongruencias o violaciones procesales. Para especialistas, la fiscalía ha apostado a la percepción pública y no a la solidez jurídica.
| Caso emblemático | Resultado judicial |
|---|---|
| Pegasus (espionaje) | Único detenido absuelto por falta de pruebas. |
| UDLAP – Jenkins de Landa | Suprema Corte desechó el caso. |
| Conacyt – 31 investigadores | Tribunal colegiado ordenó el sobreseimiento total. |
| Lozoya – extinción de dominio | Juez negó entregar propiedad al Estado por improcedente. |
| Julio Scherer | Abogados exonerados: no había sustento. |
| Rosario Robles (Estafa Maestra) | Se consideraron delitos administrativos, no penales. |
| Cuevas – Morán | Suprema Corte anuló los cargos y liberó a las acusadas. |
La conclusión que se escucha cada vez más —dentro y fuera del gobierno— es contundente: la FGR construyó casos emblemáticos… con cimientos de cartón.
Lo que está en juego mañana
La decisión que anuncie Claudia Sheinbaum no solo marcará el futuro de un funcionario. Puede reconfigurar la justicia federal y desencadenar una reacomodación institucional en el arranque del nuevo sexenio.
¿Continuidad y poder concentrado?
¿O un cambio de rumbo para reconstruir la confianza en la fiscalía?
Este viernes lo sabremos.













