El fotógrafo y creador de contenido Ricardo Zúñiga Rosas, de 35 años, fue asesinado a balazos en la comunidad de Santa Cruz Atopoltitlán, municipio de Tehuitzingo, durante la noche del sábado 29 de agosto.
De acuerdo con los primeros reportes, Zúñiga se encontraba dentro de un establecimiento de productos de limpieza ubicado sobre la calle Centenario cuando dos hombres que viajaban en una motocicleta llegaron al lugar y uno de ellos abrió fuego.
Tras la agresión, los atacantes escaparon con dirección a la Sección Cuarta. Elementos de las policías Municipal y Estatal acudieron al sitio luego de recibir el reporte de una persona herida.
Familiares trasladaron al creador de contenido por sus propios medios a un hospital. Ricardo Zúñiga presentaba una herida de bala en el costado izquierdo de la región posterior del tórax, pero al llegar al nosocomio el personal médico confirmó que ya no contaba con signos vitales.
Hasta el momento, las autoridades no han informado la identidad de los agresores ni han establecido públicamente el móvil del homicidio.
Ricardo Zúñiga había denunciado amenazas
El asesinato ocurre semanas después de que Zúñiga hiciera pública una presunta amenaza relacionada con el contenido que difundía en redes sociales.
Según su propia denuncia, recibió una llamada telefónica en la que le solicitaron dejar de publicar información y críticas sobre distintos asuntos de la administración municipal de Tehuitzingo, entre ellos el basurero, obras públicas y recursos económicos.
El creador de contenido también señaló que recibió advertencias sobre posibles consecuencias si continuaba con sus publicaciones. En aquella ocasión dejó constancia de la situación y escribió que, si algo llegaba a ocurrirle, sus seguidores ya conocían las amenazas que había recibido.
Sin embargo, hasta ahora ninguna autoridad ha confirmado que esas amenazas tengan relación con el asesinato de Zúñiga, por lo que esa posibilidad forma parte de las circunstancias que deberán esclarecer las investigaciones.
La Fiscalía General del Estado (FGE) deberá determinar el móvil del crimen, identificar a los responsables y establecer si existe alguna relación entre el homicidio y la actividad que realizaba la víctima como fotógrafo y creador de contenido.
En su denuncia previa, Zúñiga había advertido sobre las amenazas con una frase que hoy cobra especial relevancia: “si algo me ocurre”, sus seguidores ya conocían los antecedentes que había expuesto públicamente.
El caso ocurre poco más de un mes después del asesinato del periodista Josué Martínez Contreras, ocurrido el 16 de julio en San Lucas Atoyatenco, San Martín Texmelucan. Ambos casos han involucrado a comunicadores que previamente habían señalado amenazas, aunque hasta ahora las autoridades no han establecido una relación entre ambos homicidios.
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