La inteligencia artificial ha comenzado a utilizarse en Puebla para agilizar el análisis del riesgo de edificaciones ante un temblor y analizar cómo responderían sus estructuras frente a distintas intensidades, revelaron especialistas de la UPAEP, quienes advirtieron que esta tecnología apoya el trabajo de los ingenieros, pero no sustituye su criterio.
Ante la proximidad de septiembre, considerado popularmente como el «mes de los sismos» por la coincidencia de tres movimientos de gran magnitud ocurridos un 19 de septiembre, especialistas de la UPAEP aclararon que los temblores ocurren todos los días y no se concentran en este periodo.
En conferencia de prensa, Eduardo Ismael Hernández, profesor e investigador de la Facultad de Ingeniería Civil de la UPAEP, explicó que, por ello, la prevención debe mantenerse durante todo el año y considerar las condiciones de las edificaciones ante posibles movimientos sísmicos.
El académico destacó que los ingenieros tienen un papel fundamental en esta tarea, mientras herramientas como los Atlas de Riesgo permiten identificar las amenazas de una zona, su nivel de exposición y las construcciones que se encuentran en áreas de riesgo.
Hernández señaló que a estos análisis comienzan a sumarse herramientas tecnológicas capaces de realizar cálculos muy complejos con mayor rapidez, lo que permite apoyar a los especialistas en trabajos que requieren procesar una gran cantidad de información.
Entre ellas está la inteligencia artificial, cuyo uso ya se explora en la ingeniería civil para calcular el nivel de riesgo de una edificación específica y analizar cómo respondería ante determinada intensidad sísmica.
El especialista aclaró que estos avances no permiten predecir cuándo ocurrirá un temblor, sino establecer el comportamiento esperado de una construcción ante una determinada intensidad sísmica y evaluar el riesgo que puede presentar.
La IA también puede apoyar al SASMEX, sistema encargado de detectar sismos y emitir alertas antes de que las ondas sísmicas lleguen a determinadas zonas, pues permite acelerar los cálculos de sus algoritmos y aprovechar mejor los segundos disponibles.
Por su parte, José Alberto Herrera Hernández, director de la Facultad de Ingeniería Civil, señaló que la inteligencia artificial puede ayudar a encontrar soluciones con mayor rapidez, eficientar trabajos y optimizar los tiempos de los ingenieros, por lo que representa una herramienta de apoyo para la profesión.
No obstante, el académico advirtió que la IA debe apoyar el trabajo y no reemplazarlo, al insistir en que el análisis y criterio de los especialistas siguen siendo indispensables para determinar las condiciones y seguridad de una obra.
Fotografía: Redes












