Ante los riesgos sanitarios asociados con la calidad del agua en la Cuenca del Alto Atoyac, autoridades de Tlaxcala realizaron 376 análisis entre 2022 y 2026 para detectar la presencia de contaminantes como plomo, arsénico y compuestos químicos BTEX en fuentes de abastecimiento de tres municipios del estado.
Los estudios fueron realizados por la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Tlaxcala (Coeprist) en Tepetitla de Lardizábal, Ixtacuixtla y Nativitas, localidades incluidas en las acciones de seguimiento a la Recomendación 10/2017, emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
El titular de la Coeprist, Steve Esteban del Razo Montiel, explicó que los trabajos buscan verificar que el agua destinada al consumo humano cumpla con los límites de calidad y tratamiento establecidos en la Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA1.
Como parte de las medidas de vigilancia, la dependencia también efectuó 3 mil 366 monitoreos de cloro residual libre en los sistemas operativos de la Cuenca del Alto Atoyac, con el propósito de detectar fallas en los procesos de desinfección y garantizar condiciones adecuadas en el suministro de agua potable.
Del Razo Montiel señaló que, en los casos en los que se identificó ausencia de cloración, se implementaron acciones preventivas y correctivas en los equipos de abastecimiento, a fin de reducir posibles riesgos sanitarios para la población de las comunidades involucradas.
Además, la comisión reportó la ejecución de 18 acciones de saneamiento en comunidades contempladas dentro de la recomendación de la CNDH, enfocadas en fortalecer los procesos de desinfección y mejorar el manejo del agua destinada al consumo humano.
El funcionario afirmó que la vigilancia sanitaria continuará en la zona como parte de una estrategia de prevención y control de riesgos ambientales, con el objetivo de garantizar que los sistemas de abastecimiento cumplan con la normatividad vigente y proteger la salud de las comunidades tlaxcaltecas.
Fotografía: Redes












