GINEBRA, SUIZA, 13 DE AGOSTO DE 2025. El Consejo de Seguridad de la ONU ha expresado su «profunda preocupación» por la escalada de violencia en la provincia de Sweida, Siria, condenando enérgicamente los enfrentamientos que comenzaron el 12 de julio. La violencia, originada por secuestros mutuos entre grupos drusos y tribus beduinas y que escaló con la intervención de las fuerzas de seguridad sirias, y los bombardeos israelíes, ha provocado la comisión de graves atrocidades como ejecuciones extrajudiciales y profanación de cadáveres.
El Consejo condenó firmemente la violencia contra civiles, pidiendo a todas las partes que respeten el alto el fuego y aseguren la protección de la población. Asimismo, recordó las obligaciones bajo el derecho humanitario internacional, enfatizando la protección del personal médico y humanitario. Los embajadores instaron a un «acceso humanitario pleno, seguro y sin obstáculos» para socorrer a las casi 192 mil personas desplazadas internamente.
UNICEF alza la voz por los más vulnerables
La Oficina de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha emitido este miércoles una grave alerta sobre el impacto de los recientes enfrentamientos sectarios en la provincia de Sweida, al sur de Siria. Según un informe detallado de la organización, la violencia de julio y principios de agosto ha provocado una devastadora crisis humanitaria, con un impacto desproporcionado en la población civil, en particular en los grupos más vulnerables como mujeres y niños. La situación ha sido descrita por UNICEF como «trágica y profundamente alarmante».
Los combates causaron la muerte de al menos 22 niños y heridas a otros 21, sumiendo a las familias en el terror. La destrucción de infraestructura civil ha sido generalizada, obligando a más de 190 mil personas a abandonar sus hogares, en su mayoría mujeres y niños. La crisis se ha visto agravada por la interrupción de servicios esenciales, con al menos cinco centros de salud atacados, dos médicos asesinados y ambulancias bloqueadas o agredidas en su intento de asistir a los heridos. La escasez de alimentos, medicinas, agua, electricidad y combustible es crítica, exacerbada por la inseguridad y las restricciones de acceso.
La respuesta humanitaria y la urgencia del acceso seguro
A pesar de las dificultades, UNICEF formó parte del primer convoy interinstitucional de la ONU que logró llegar a Sweida a finales de julio. La representante adjunta de UNICEF en Siria, Zeinab Adam, ha elogiado los esfuerzos de las autoridades provisionales para facilitar el acceso, calificándolos como «un paso bienvenido«. En respuesta a la emergencia, la agencia ha desplegado 14 equipos móviles de salud y nutrición, proporcionando suministros vitales a más de 4 mil mujeres y niños, y garantizando agua potable para más de 30 mil personas.
Zeinab Adam ha hecho un llamado categórico para que se garantice un acceso humanitario y comercial sin trabas.
«Esto no solo es vital para las intervenciones de salvamento, sino también para restaurar un mínimo de estabilidad y protección en estas comunidades»,
Así lo afirmó la representante adjunta de Unicef, reiterando el compromiso de la organización de seguir abogando por la infancia siria.
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