El Ejército de Israel anunció el restablecimiento del alto el fuego en Gaza luego de realizar ataques aéreos nocturnos que dejaron al menos 104 muertos, incluyendo 46 niños, según el Ministerio de Salud palestino. Se trata de la ofensiva más letal desde que se implementó la tregua el 10 de octubre, y representa un desafío crítico al frágil acuerdo de paz.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, justificó la operación asegurando que fue una respuesta a lo que considera una violación del alto el fuego por parte de Hamás, luego de que entregaran partes de un cuerpo de rehén. La situación se complicó con la muerte de un soldado israelí en Rafah, hecho que Israel atribuye a militantes palestinos, mientras Hamás niega su implicación y asegura que mantiene su compromiso con la tregua.
El presidente estadounidense, Donald Trump, respaldó la acción de Israel, considerando que el país tiene derecho a defenderse tras la muerte del soldado estadounidense-israelí, pero confía en que la tregua pueda sostenerse si Hamás cumple sus compromisos. Por su parte, Hamás acusó a Israel de intentar imponer nuevas realidades por la fuerza y señaló que Estados Unidos ofrece respaldo político a las operaciones israelíes.
Durante la ofensiva, el Ejército israelí atacó decenas de objetivos de Hamás, incluyendo comandantes, posiciones de morteros y túneles estratégicos, responsabilizando al grupo de iniciar la guerra en octubre de 2023.
En Gaza, los hospitales Shifa, Aqsa, Nasser y Al-Awda recibieron cuerpos y heridos, muchos de ellos niños en estado crítico. Médicos locales advierten que la cifra de víctimas podría aumentar en los próximos días. Familias palestinas realizaron funerales masivos, mientras sobrevivientes describen escenas de devastación y pérdidas de familiares, incluyendo niños.
Actualmente, 13 cuerpos de rehenes permanecen en Gaza, y su entrega lenta complica la implementación de fases posteriores del alto el fuego, que incluyen el desarme de Hamás, la presencia de fuerzas internacionales y la administración del territorio.
Hasta ahora, más de 68.500 palestinos han muerto en dos años de conflicto, según cifras locales consideradas confiables por organismos internacionales. La tregua se mantiene frágil, y la población civil sigue siendo la más afectada por la escalada de violencia.
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