El gobierno de China anunció un endurecimiento de la supervisión sobre los algoritmos utilizados por plataformas digitales de servicios, con el objetivo de combatir prácticas consideradas discriminatorias y abusivas contra personas trabajadoras y consumidoras.
La Administración del Ciberespacio de China (CAC) informó que reforzará la regulación sobre sistemas automatizados empleados en sectores como reparto de comida, transporte privado, comercio electrónico, turismo en línea y venta de boletos digitales. Las autoridades buscan limitar mecanismos de asignación desigual de pedidos, precios diferenciados y sanciones excesivas a repartidores.
El organismo explicó que estas medidas forman parte de una campaña nacional iniciada tras la publicación, en enero, de una “lista negativa” de prácticas algorítmicas. Dicho instrumento jurídico establece lineamientos para restringir el uso de algoritmos que afecten derechos laborales o generen condiciones comerciales injustas.
De acuerdo con la CAC, reguladores locales y dependencias gubernamentales impulsaron procesos de rectificación y auditorías internas en grandes plataformas tecnológicas. Empresas como Meituan, los servicios de compras instantáneas de Taobao, JD.com y Didi Chuxing implementaron 63 medidas de optimización orientadas a mejorar la transparencia y equidad de sus sistemas automatizados.
Entre los cambios anunciados destaca el compromiso de varias plataformas de no asignar pedidos con base en factores como género, edad o historial previo de aceptación de órdenes de conductores y repartidores.
Las autoridades también señalaron que las empresas ajustaron sus sistemas de cálculo de tiempos de entrega, ampliando márgenes operativos y reduciendo, en la mayoría de los casos, las multas por retrasos. La medida responde a críticas sobre las condiciones de presión y precarización laboral en plataformas digitales.
En materia de precios, las compañías se comprometieron a no aplicar tarifas diferenciadas para un mismo producto o servicio bajo condiciones idénticas de compra. La regulación apunta contra prácticas basadas en historial de navegación, capacidad de consumo, disposición de pago o hábitos de compra de las personas usuarias.
No obstante, la CAC reconoció que persisten resistencias dentro del sector tecnológico. Según el organismo, algunas empresas han aplicado rectificaciones parciales o solo reaccionan cuando otras plataformas adoptan cambios similares.
El regulador advirtió que continuará coordinando inspecciones especiales y acciones de supervisión para verificar el cumplimiento de la normativa. Asimismo, señaló que las plataformas con violaciones graves podrían enfrentar sanciones conforme a la legislación vigente.
Fotografía: Redes













