Luego de que la Cámara de Diputados rechazara su iniciativa de reforma constitucional en materia electoral, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que enviará al Congreso de la Unión una nueva propuesta legislativa —denominada Plan B— con la que buscará mantener el objetivo central de su proyecto: reducir privilegios dentro del sistema político.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria aseguró que el revés legislativo no representa una derrota para su administración.
“El que no se haya aprobado, no es una derrota. Yo estoy muy satisfecha. Todo lo contrario. La gente sabe que uno no está dispuesto a negociar todo”, expresó.
La titular del Ejecutivo federal dejó claro que su gobierno no promoverá sanciones contra legisladores que votaron en contra de la reforma electoral.
Explicó que el resultado de la votación quedó a la vista de la ciudadanía y será la propia población la que evalúe el comportamiento de sus representantes.
Sheinbaum también sostuvo que su administración mantiene respaldo popular porque —dijo— se han mantenido principios como la defensa de la soberanía y la eliminación de privilegios en la vida pública.
Tres ejes del nuevo Plan B electoral
La presidenta adelantó que el Plan B de la reforma electoral será enviado al Congreso el próximo lunes y estará basado en tres líneas principales:
- Reducir los privilegios en los congresos locales, estableciendo límites al gasto legislativo.
- Disminuir privilegios en los municipios, lo que incluye la reducción del número de regidores.
- Fortalecer la consulta popular, permitiendo que la ciudadanía opine sobre ciertos temas electorales.
Según explicó, la propuesta busca redirigir recursos públicos hacia necesidades sociales en lugar de mantener estructuras políticas costosas.
Para ejemplificar la magnitud del gasto legislativo, Sheinbaum citó algunos casos de congresos locales donde el costo por legislador es elevado.
Mencionó que en Baja California el gasto por diputado alcanza los 34.8 millones de pesos, en Morelos 31.8 millones y en Michoacán 30.2 millones.
La presidenta indicó que establecer topes presupuestales permitiría que los recursos sobrantes se destinen a programas o proyectos locales.
Otro punto del plan consiste en disminuir el número de regidores en distintos municipios del país.
Sheinbaum señaló ejemplos como Monterrey, donde existen 28 regidores; Puebla, con 23; y Altamira, con 21.
A su juicio, estas cifras responden a acuerdos políticos del pasado y no necesariamente a las necesidades actuales de administración municipal.
El tercer eje de la propuesta plantea ampliar la consulta popular para que la ciudadanía pueda opinar sobre determinados asuntos electorales, como el financiamiento a partidos políticos.
Asimismo, la mandataria planteó la posibilidad de que la revocación de mandato pueda solicitarse tanto en el tercer como en el cuarto año de gobierno.
Sheinbaum también se refirió a la votación en la Cámara de Diputados, donde la iniciativa original no alcanzó el respaldo necesario.
Según la presidenta, los únicos votos a favor provinieron principalmente de legisladores de Morena y algunos integrantes del Partido Verde y del Partido del Trabajo, mientras que el bloque opositor votó en contra.
A pesar de ello, insistió en que su administración continuará impulsando cambios orientados a reducir el gasto político y ampliar la participación ciudadana.
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