En el inicio formal de una nueva etapa en la relación comercial de América del Norte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sostuvo un primer encuentro con Jamieson Greer, titular de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), para poner en marcha las conversaciones rumbo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Las reuniones, que se desarrollan en Washington D.C., marcan el arranque de los trabajos bilaterales tras la activación del proceso el pasado 5 de marzo por parte de las autoridades estadounidenses. De acuerdo con el funcionario mexicano, los equipos técnicos de ambos países iniciaron labores intensivas para definir las bases de negociación durante los primeros días.
A través de redes sociales, Ebrard destacó que el diálogo con su contraparte y su equipo busca establecer una ruta clara para la revisión del acuerdo comercial, considerado uno de los pilares de la economía regional.
El inicio de este proceso cuenta con el aval de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien instruyó a su equipo avanzar con una postura firme, pero prudente, frente al contexto global. La mandataria ha delineado como prioridad la defensa del tratado y la consolidación de condiciones favorables para el comercio mexicano.
El enfoque del gobierno federal contempla también la eliminación de barreras arancelarias y la adaptación a un entorno internacional marcado por tensiones comerciales y políticas proteccionistas heredadas de administraciones previas en Estados Unidos.
Previo a este encuentro, delegaciones de ambos países realizaron reuniones virtuales para afinar la agenda de trabajo. En el caso mexicano, la coordinación técnica estuvo encabezada por Luis Rosendo Gutiérrez, quien lideró la interlocución con sus contrapartes estadounidenses.
Estas mesas preliminares permitieron identificar temas prioritarios y alinear posturas antes de la fase presencial.
Temas clave en la mesa
La primera ronda de discusiones se enfoca en tres ejes estratégicos:
- Reconfiguración comercial regional: reducir la dependencia de América del Norte respecto a mercados asiáticos.
- Reglas de origen: fortalecer criterios sobre el lugar de producción de bienes, clave para el acceso al mercado estadounidense.
- Cadenas de suministro: consolidar la integración productiva regional ante los desafíos globales.
Este proceso de revisión, previsto para concretarse en 2026, será determinante para definir el futuro del T-MEC y su capacidad de responder a los cambios en la economía internacional.
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