Protesta en Israel contra la guerra con Irán termina con represión policial y detenciones

Organizaciones civiles y activistas denunciaron exceso de fuerza y restricciones a la libertad de expresión

En medio de la creciente tensión por la ofensiva militar israelí en Irán y Líbano, una manifestación contra la guerra en Tel Aviv terminó en enfrentamientos con la policía, evidenciando el choque entre el derecho a la protesta y las medidas de seguridad en tiempos de conflicto.

La concentración, realizada en la plaza Habima, había sido previamente avalada por el Tribunal Supremo de Israel, que emitió una orden para impedir la disolución de protestas siempre que no superaran cierto número de participantes. Sin embargo, el operativo policial se activó cuando, según autoridades, el número de asistentes rebasó el límite permitido.

Elementos de seguridad ordenaron a los manifestantes desalojar la zona y, ante la negativa, avanzaron para dispersarlos. Testimonios y videos difundidos en redes sociales muestran empujones, uso de fuerza y la presencia de agentes montados, lo que derivó en múltiples detenciones.

Entre los arrestados se encuentra Alon Lee Green, uno de los organizadores de la protesta, quien antes del operativo acusó al gobierno de intentar silenciar la disidencia. Durante su intervención, lanzó críticas directas contra el primer ministro Benjamin Netanyahu y miembros clave de su gabinete, a quienes responsabilizó de prolongar el conflicto.

Mientras la policía reportó inicialmente un número reducido de detenidos, registros posteriores y representantes legales de los manifestantes elevaron la cifra a por lo menos 17 personas. Algunos de los arrestados denunciaron que no se les permitió resguardarse ante posibles amenazas externas, como ataques con misiles, lo que generó cuestionamientos sobre el protocolo de actuación.

El episodio se produce en un contexto de fuerte polarización política. Sectores conservadores y partidos religiosos criticaron la decisión del Tribunal Supremo de autorizar la protesta, calificándola incluso como una violación del Shabat. En contraste, organizaciones civiles y activistas denunciaron un uso excesivo de la fuerza y advirtieron sobre restricciones indebidas a la libertad de expresión.

Pese a la dispersión, un grupo de manifestantes continuó la protesta desde un refugio cercano, donde mantuvieron consignas contra la guerra y el actual gobierno, reflejando que el descontento social persiste incluso bajo condiciones de seguridad extremas.

Fotos: X

Recuerda suscribirte a nuestro boletín

📲 https://bit.ly/3tgVlS0
💬 https://t.me/ciudadanomx