El gobierno estatal de Puebla, en coordinación con la Secretaría de Economía y Trabajo (Sedetra), avanza en la consolidación de un proyecto turístico de gran escala en la zona conocida como Cola de Lagarto, donde se prevé una inversión superior a 6 mil millones de pesos mediante Asociaciones Público-Privadas (APP).
El titular de la dependencia, Víctor Gabriel Chedraui, explicó que el desarrollo se encuentra en la fase final de estructuración financiera a través de un fideicomiso, mecanismo solicitado por inversionistas que han pedido mantener bajo reserva detalles clave del proyecto.
El plan contempla transformar un predio de aproximadamente 134 hectáreas, dentro de una superficie mayor a 300 hectáreas en San Lorenzo Tajonar, entre los municipios de Atlixco y Huaquechula. De ese total, solo el 44 por ciento será intervenido, mientras que el resto permanecerá como reserva natural para evitar impactos ambientales.
La administración encabezada por Alejandro Armenta apuesta por convertir este espacio en un nuevo polo de atracción turística en la región Mixteca, con infraestructura que incluirá un parque acuático, áreas culturales y un complejo turístico integral.
Desde el gobierno estatal se ha planteado que el objetivo central es atraer capital internacional y detonar la economía regional, fortaleciendo la vocación turística de Atlixco y Huaquechula dentro del Plan Estatal de Desarrollo 2024-2030.
De acuerdo con estimaciones oficiales, el proyecto podría generar entre 7 mil y 8 mil empleos directos, además de hasta 12 mil indirectos, lo que lo posiciona como uno de los desarrollos más ambiciosos en materia económica para la entidad en los próximos años.
Antecedentes y retos ambientales
El predio de Cola de Lagarto no es nuevo en la agenda de inversión. En 2016, un proyecto distinto que incluía un club de golf y zona habitacional fue frenado luego de que la Semarnat negara la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), ante posibles afectaciones a la flora y fauna de la Sierra del Tentzo.
Ahora, el rediseño del proyecto hacia un enfoque turístico busca sortear estos antecedentes, con un menor nivel de intervención territorial y mayor énfasis en la conservación ambiental.
Chedraui adelantó que el proyecto ejecutivo podría estar listo a finales de abril de 2026, fecha en la que el gobierno estatal prevé presentar oficialmente los detalles, incluyendo el esquema financiero y la identidad de los inversionistas.
Mientras tanto, las autoridades aseguran que el desarrollo será cuidadosamente planificado debido a que los terrenos son propiedad estatal, lo que implica responsabilidad directa en la protección del entorno.
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