El estado de Puebla cerró el año pasado con un crecimiento en su actividad económica de apenas 1.2 por ciento, una cifra que refleja un desempeño moderado frente a otros periodos. Este resultado se explica, en gran medida, como consecuencia de la caída en la producción que registraron tanto el campo como las industrias, sectores clave para el desarrollo económico de la entidad.
Así lo muestra el nuevo Indicador Trimestral de la Actividad Económica, el cual detalla que en Puebla las actividades primarias y secundarias presentaron una caída durante el último trimestre de 2025. En contraste, las actividades terciarias mostraron un comportamiento más dinámico, al registrar un aumento superior al 3 por ciento, lo que ayudó a amortiguar el impacto negativo en el balance general.
Según el documento, el sector primario, conformado por agricultura, ganadería y minería, entre otras actividades fundamentales para el abastecimiento y la producción básica, disminuyó 1.3 por ciento. Con este resultado, Puebla se ubicó entre las diez entidades federativas donde este ramo registró un decremento, lo que evidencia los retos que enfrenta el campo en la región.
Por su parte, el sector secundario, que incluye a empresas del ramo automotriz, de la construcción y otras industrias manufactureras, registró una disminución de 0.2 por ciento durante los últimos tres meses del año. Este comportamiento tuvo un impacto limitado en el contexto nacional, ya que su contribución al país fue de apenas 0.1 por ciento, lo que sugiere una desaceleración en la actividad industrial local.
En el caso del sector terciario, integrado por empresas de servicios como hoteles, restaurantes y transporte, se registró un crecimiento de 3.3 por ciento. Este desempeño permitió que Puebla se colocara en el segundo lugar nacional en este rubro, superado únicamente por la Ciudad de México, lo que confirma la relevancia de los servicios como motor económico en la entidad.
Los datos de este indicador muestran que, al menos durante el último trimestre del año pasado, los servicios en Puebla —muchos de ellos vinculados al turismo y al consumo interno— desempeñaron un papel clave para evitar una caída más pronunciada en la economía estatal, compensando parcialmente las pérdidas en otros sectores.
En el panorama nacional, es importante señalar que solo veinte entidades del país lograron un crecimiento en su actividad económica durante el periodo analizado, mientras que 12 registraron una baja. Este contexto refleja un entorno económico desigual, en el que algunas regiones enfrentaron mayores dificultades para mantener su dinamismo productivo.
Foto: Agencia Enfoque













