Playa del Carmen, Quintana Roo. La llegada masiva de sargazo ha colocado a este destino turístico en semáforo rojo, en un contexto donde la mitad de las playas del sur del estado ya enfrenta niveles críticos de acumulación del alga.
El director del Centro de Monitoreo de Sargazo de Quintana Roo, Esteban Amaro, advirtió que la temporada 2026 será más intensa que la del año anterior, con un incremento estimado de entre 25 y 30 por ciento. “Se espera un volumen de entre 120 y 130 mil toneladas en todo el año”, señaló, tras recordar que en 2025 se registraron 95 mil toneladas.
Además, el fenómeno se adelantó tres meses, iniciando en enero. Este comportamiento atípico podría modificar la duración del ciclo, aunque se prevé que mayo, junio y julio concentren la mayor intensidad de arribos.
En las 140 playas monitoreadas en la entidad, al menos 15 en la zona norte se encuentran en focos rojos, destacando Playa del Carmen, donde la llegada constante del alga ha obligado a reforzar labores de limpieza por parte de autoridades y sector empresarial.
Desde una perspectiva de gestión pública y económica, el titular del Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentable (IMIPAS), Víctor Manuel Vidal Martínez, planteó la necesidad de transformar el sargazo en un recurso productivo, mediante el desarrollo de una cadena de valor que involucre recolección, transporte y procesamiento.
El funcionario subrayó que aún es prematuro establecer un costo preciso por tonelada, aunque estimaciones preliminares consideran factores como mano de obra, transporte y combustible, lo que podría elevar significativamente su valor en función de la demanda.
“Se requiere una articulación efectiva entre sector público y privado para garantizar beneficios compartidos, incluyendo la inversión en investigación”, puntualizó.
No obstante, reconoció que persiste un vacío normativo, ya que aún no se concluye la Norma Oficial Mexicana (NOM) que regule la captura, manejo y aprovechamiento del sargazo, lo que limita el desarrollo integral de esta estrategia.
En el sur del estado, empresarios reportan afectaciones crecientes, particularmente en Mahahual, donde la acumulación del alga ya impacta gran parte del litoral. Ante ello, además de las barreras instaladas por la Marina, se han implementado soluciones comunitarias como barreras artesanales hechas con botellas de plástico, en un intento por mitigar el impacto ambiental y económico.
Fotografía: Redes













