El presidente de Donald Trump anunció que su administración evalúa reducir la presencia militar estadounidense en varios países europeos, incluyendo España e Italia, en un contexto de crecientes tensiones con sus aliados.
Durante declaraciones en la Casa Blanca, el mandatario afirmó que esta medida es una posibilidad real. “Sí, probablemente lo haga”, respondió ante cuestionamientos de la prensa, justificando su postura con críticas directas a la postura de gobiernos europeos frente al conflicto en Medio Oriente.
Trump señaló que tanto España como Italia no han brindado el respaldo esperado por Washington, particularmente en relación con la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. “Italia no ha sido de ayuda. España ha sido horrible”, declaró, evidenciando el deterioro del discurso diplomático hacia socios tradicionales.
Un día antes, el gobierno estadounidense ya había adelantado que también analiza reducir tropas en Alemania, una decisión que, según el propio Trump, podría concretarse “en un corto periodo de tiempo”. Esta posible reconfiguración militar se inscribe en una estrategia más amplia de presión hacia Europa.
En ese contexto, el presidente estadounidense lanzó nuevas críticas contra el canciller alemán Friedrich Merz, a quien acusó de realizar una gestión “terrible”. Las declaraciones se dan luego de que el líder alemán afirmara que Estados Unidos estaba siendo “humillado” por Irán.
Pese al intercambio de señalamientos, Merz buscó moderar el conflicto diplomático y aseguró que mantiene una relación personal positiva con Trump. Además, subrayó la necesidad de resolver con rapidez las tensiones en Irán, advirtiendo que Europa enfrenta consecuencias significativas derivadas de la crisis.
Este escenario refleja una creciente fractura en la cooperación transatlántica, donde las decisiones unilaterales de Washington podrían redefinir el equilibrio militar y político en la región europea.
Fotografía: Redes













