La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) otorgó el aval ambiental para la ampliación de la carretera Cuautla–Izúcar de Matamoros, un proyecto impulsado por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) que busca mejorar la conectividad en una zona estratégica del sur del país. La autorización quedó asentada en la más reciente Gaceta Ecológica, donde se detallan los alcances de esta intervención que forma parte del Plan Carretero federal iniciado en 2025.
El proyecto contempla la ampliación del tramo El Pitahayo–Tehuitzingo, con una longitud cercana a los siete kilómetros, donde se prevé la construcción de dos carriles por sentido para agilizar el tránsito vehicular. De acuerdo con la información oficial, esta obra tiene como objetivo fortalecer la comunicación entre los estados de Puebla, Morelos y Guerrero, regiones que dependen de esta vía para el traslado de personas y mercancías.
La Semarnat autorizó la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) tras un proceso de análisis que se extendió por casi cuatro meses, periodo en el que se evaluaron las condiciones técnicas y ambientales del proyecto antes de su aprobación. En el documento se establece que la obra incluirá diversos entronques, entre ellos Tlacotepa, Vista Hermosa y Tuzantan, además de la intervención en puentes clave que forman parte de esta ruta carretera.
Por su parte, la SICT explicó que la modernización permitirá convertir este tramo en una carretera tipo A2, con mejoras en dimensiones, acotamientos y condiciones de seguridad vial que optimizarán la circulación. Asimismo, se contemplan trabajos de corrección de curvas, pendientes y adecuaciones en el sistema de drenaje, con el fin de garantizar mayor eficiencia en el flujo vehicular.
No obstante, el proyecto también implica impactos ambientales, ya que más de dos hectáreas de vegetación secundaria de selva caducifolia resultarán afectadas por las obras de ampliación. Aunque la dependencia federal reconoce esta afectación, no se detallan aún las acciones específicas de mitigación o compensación ambiental que se implementarán durante el desarrollo del proyecto.
Finalmente, las autoridades federales señalaron que esta intervención busca atender el problema de tránsito lento en la zona, ya que la modernización permitirá reducir tiempos de traslado y disminuir emisiones contaminantes generadas por la congestión vehicular. Con ello, se pretende mejorar tanto la movilidad regional como las condiciones ambientales asociadas al transporte en este corredor.
Foto: Agencia Enfoque













