El gobierno de Cuba acusó a Estados Unidos de profundizar el bloqueo económico mediante nuevas sanciones energéticas que afectan directamente el suministro de combustibles en la isla, en un contexto de creciente tensión diplomática.
El canciller Bruno Rodríguez Parrilla señaló que autoridades estadounidenses han “negado falsamente” la existencia de un bloqueo petrolero, pese a que —afirmó— las propias decisiones de Washington evidencian lo contrario. Las declaraciones responden a posicionamientos del secretario de Estado, Marco Rubio, a quien responsabilizó de sostener una narrativa contradictoria.
Rodríguez explicó que una orden ejecutiva firmada el 29 de enero de 2026 establece amenazas arancelarias contra países que exporten combustibles a Cuba, lo que ha derivado en una caída drástica del suministro. “En cuatro meses, sólo un barco de combustibles ha llegado a Cuba”, advirtió, al tiempo que denunció presiones e intimidaciones contra proveedores internacionales.
Asimismo, el canciller alertó sobre una nueva orden ejecutiva emitida el 1 de mayo, la cual introduce sanciones secundarias en el sector energético, es decir, medidas punitivas contra empresas o actores internacionales que mantengan vínculos con la isla, incluso sin relación directa con Estados Unidos.
Desde la perspectiva cubana, estas disposiciones constituyen un endurecimiento inédito del bloqueo con carácter extraterritorial, al extender sus efectos más allá del territorio estadounidense y vulnerar principios del comercio internacional y la soberanía de otros Estados.
Durante un encuentro internacional de solidaridad, Rodríguez subrayó que estas medidas amplían el margen de discrecionalidad de Washington, al no publicar listas claras de entidades sancionadas, lo que —indicó— incrementa el efecto de intimidación global sobre actores económicos.
El funcionario sostuvo que sectores estratégicos como la energía, las finanzas y la minería se mantienen como blancos prioritarios, pero advirtió que el alcance es más amplio, pues cualquier apoyo material o financiero hacia Cuba podría ser objeto de sanción, afectando incluso la llegada de insumos básicos.
Finalmente, el canciller calificó la política estadounidense como un “cerco petrolero criminal” y advirtió que sus efectos recaen directamente en la población, al restringir el acceso a recursos esenciales y profundizar las condiciones económicas en la isla.
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Fotografía: Redes













