En un país marcado por la constante actividad tectónica, Puebla se sumó este 6 de mayo al Primer Simulacro Nacional 2026 con una participación masiva que puso a prueba la capacidad de respuesta institucional y ciudadana frente a un escenario de alto impacto.
A las 11:00 horas, la alerta sísmica interrumpió la rutina en hospitales, escuelas, oficinas públicas y edificios privados, dando paso a un ejercicio basado en un sismo hipotético de magnitud 8.2 con epicentro en las costas de Guerrero. La activación simultánea de altavoces y dispositivos móviles marcó el inicio de una jornada clave para la cultura de la prevención.
De acuerdo con autoridades estatales de Protección Civil, en Puebla participaron más de 1.6 millones de personas distribuidas en más de 28 mil inmuebles. El ejercicio concluyó en apenas tres minutos, destacando la coordinación en evacuaciones y la aplicación de protocolos.
Uno de los puntos estratégicos fue el Hospital General Regional No. 36 “Carmen Serdán Alatriste”, donde personal médico, pacientes y administrativos desalojaron el inmueble de forma ordenada. También se replicaron acciones similares en el hospital del ISSSTE en la colonia San Manuel.
El sector educativo tuvo una participación destacada. Instituciones como la UPAEP, la BUAP —especialmente su Facultad de Medicina— y la Universidad Iberoamericana Puebla llevaron a cabo evacuaciones sin incidentes, siguiendo rutas previamente establecidas.
A nivel nacional, entidades como Ciudad de México, Estado de México, Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Morelos, Michoacán y Colima se sumaron al simulacro, consolidando un ejercicio coordinado de alcance federal.
Previo al evento, el Servicio Sismológico Nacional desplegó una estrategia informativa en redes sociales para detallar el escenario del simulacro, incluyendo mapas del epicentro y características del fenómeno. Posteriormente, difundió un reporte técnico que permitirá evaluar la eficacia de la respuesta institucional.
Las autoridades subrayaron que este tipo de prácticas no solo conmemoran los sismos de 1985 y 2017, sino que fortalecen la preparación ante emergencias reales. Asimismo, recordaron que el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano es el encargado de emitir los avisos oportunos, mientras que el monitoreo corresponde al Servicio Sismológico Nacional.
El simulacro también involucró a sectores menos habituales, como la Curia Arzobispal, que debido a las características de sus inmuebles históricos, reforzó la importancia de estos ejercicios.
Con este despliegue, Puebla reafirma su compromiso con la prevención, en una jornada donde la organización y la rapidez pueden marcar la diferencia entre la vida y la tragedia.

Fotos: Agencia Enfoque













