Puebla podría registrar un aumento de hasta 15.3 por ciento en la llegada de población migrante durante la próxima década, principalmente de personas en edad productiva, lo que anticipa cambios en la dinámica laboral, económica y demográfica de la entidad, de acuerdo con proyecciones del Consejo Nacional de Población (Conapo).
Las estimaciones señalan que entre 2025 y 2029 llegarían a Puebla 27 mil 979 personas, mientras que para el periodo comprendido entre 2035 y 2039 la cifra ascendería a 32 mil 284, lo que refleja una tendencia de crecimiento en la movilidad poblacional hacia el estado en los próximos años.
Este comportamiento proyectado no solo implica un aumento en el número de personas que podrían establecerse en la entidad, sino también una posible transformación en la composición de la población, especialmente por la llegada de personas en edades vinculadas con el empleo, la formación profesional y la búsqueda de estabilidad económica.
De acuerdo con los datos de Conapo, existe una marcada diferencia entre hombres y mujeres dentro de la población migrante esperada. Para el último periodo analizado, de las 32 mil 284 personas proyectadas, 23 mil 852 serían hombres y 8 mil 432 mujeres, lo que muestra una mayor presencia masculina en estos flujos migratorios.
Migración en edades productivas marcaría tendencia
En el caso de los hombres, los grupos de edad con mayor presencia serían los de 30 a 34 años, con 3 mil 192 personas; de 35 a 39 años, con 3 mil 27; y de 25 a 29 años, con 2 mil 898, lo que confirma que la mayor parte de la población migrante esperada se ubica en etapas de alta participación laboral y productividad.
Entre las mujeres, las estimaciones muestran una distribución menor en volumen, pero también concentrada en edades relevantes para la vida laboral y familiar. Los grupos con mayor presencia serían los de 35 a 39 años, con 746 personas; de 40 a 44 años, con 628; y de 15 a 19 años, con 568, lo que refleja perfiles diversos dentro de la movilidad femenina hacia Puebla.
El incremento proyectado coincide con tendencias identificadas por Conapo, que relaciona estos movimientos con factores como oportunidades de empleo, estudios, vínculos familiares y desarrollo económico, especialmente en entidades con crecimiento urbano y capacidad de atraer población de otros puntos del país.
En este sentido, Puebla se perfila como un estado con mayor presión demográfica en los próximos años, particularmente por la llegada de personas entre los 25 y 39 años, un sector que podría influir en el mercado laboral, la demanda de vivienda, los servicios públicos, la educación y la movilidad urbana.
En conjunto, las proyecciones muestran que la migración continuará siendo un factor importante en la evolución poblacional de Puebla, no solo por el número de personas que podrían llegar, sino también por el perfil de edad y género de quienes formarían parte de este movimiento demográfico durante la próxima década.
Ilustración: Iván Rojas













