A más de dos décadas de la entrada en vigor del marco legal en materia de discapacidad en México, la comunidad sorda en Puebla continúa enfrentando rezagos significativos en materia de educación, infraestructura y persistentes actos de discriminación, advirtió la coordinadora del Proyecto Educativo en la Casa del Sordo en el estado, Itzul Lima. La situación, señaló, refleja una deuda histórica en la implementación efectiva de los derechos ya reconocidos en la legislación.
Aunque dicha normativa representó en su momento un avance y un hito importante en el reconocimiento de derechos para las personas con discapacidad, Lima afirmó que en la práctica estos derechos no se han materializado de forma plena. Esto ha permitido la permanencia de barreras estructurales que siguen limitando el acceso a servicios básicos y, sobre todo, a una inclusión real y efectiva en la vida social.
Desde su perspectiva, la cultura sorda y la lengua de señas han sido históricamente relegadas e incluso invisibilizadas dentro de distintos espacios institucionales y sociales. Esta falta de reconocimiento ha derivado en procesos de exclusión sistemática que impactan en múltiples ámbitos de la vida cotidiana de las personas sordas.
En entrevista este jueves 14 de mayo, la coordinadora señaló que esta problemática se refleja con mayor fuerza en entornos escolares, laborales y de atención pública. En estos espacios, dijo, persiste la falta de intérpretes de lengua de señas, materiales accesibles y personal capacitado para establecer una comunicación adecuada con personas sordas, lo que limita su participación plena.
Lima subrayó que el principal pendiente no es únicamente de carácter legal, sino también social e institucional. En ese sentido, explicó que aún existe un amplio desconocimiento sobre las necesidades específicas de la comunidad sorda, lo cual contribuye a reproducir condiciones de desigualdad y limita las oportunidades de desarrollo integral.
En este contexto, hizo un llamado a autoridades e instituciones a impulsar modelos educativos especializados, así como políticas públicas que garanticen accesibilidad real en todos los ámbitos. Asimismo, destacó la importancia de fortalecer el empoderamiento de las personas sordas mediante procesos educativos que les permitan desarrollar mayor autonomía.
Estas declaraciones se dieron durante una conferencia de prensa en la que la Casa del Sordo Puebla informó que enfrenta retos financieros para sostener su operación. Debido a esta situación, ha tenido que recurrir a actividades de recaudación como rifas con causa, ante la falta de apoyos suficientes para mantener sus servicios educativos.
Con alrededor de 28 años de trabajo en Puebla, el centro brinda atención educativa a personas de todas las edades y actualmente busca ampliar su cobertura. Sus instalaciones se encuentran ubicadas en la 41 Poniente número 121, en la colonia Gabriel Pastor, en la capital poblana.
Foto: Agencia Enfoque













