Washington mantiene presión máxima sobre Teherán. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este miércoles que su administración está en “la fase final” de las negociaciones de paz con Irán y que esperará unos días para obtener “la respuesta correcta” por parte de la República Islámica.
Trump advirtió que, de no alcanzarse un acuerdo, su gobierno aplicará “cosas un poco desagradables”, aunque dijo esperar que no sea necesario. El mandatario descartó cualquier acuerdo limitado que solo aborde la reapertura del estrecho de Ormuz, y subrayó que no tiene prisa, dejando entrever la influencia del calendario electoral estadounidense.
En paralelo, Trump informó de una “muy buena” conversación telefónica con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, cuyo país ha actuado como mediador clave en el proceso.
Irán eleva el tono de advertencia. El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica advirtió que, si se repite la agresión conjunta de EU e Israel, el conflicto se extenderá más allá de Asia Occidental. El canciller iraní, Seyed Abbas Araghchi, señaló que una nueva guerra traería “muchas más sorpresas” para Washington, citando un informe del Congreso estadounidense que reconoce la pérdida de decenas de aeronaves.
El 28 de febrero pasado, EE. UU. e Israel lanzaron ataques conjuntos sobre Teherán que mataron al entonces líder supremo iraní, Alí Jamenei, así como a mandos militares y civiles. Irán respondió con oleadas de misiles y drones contra bases estadounidenses e israelíes en la región. Un cese al fuego se logró el 8 de abril, pero las negociaciones de paz en Islamabad —celebradas el 11 y 12 de abril— no fructificaron.
En los últimos días, funcionarios estadounidenses e israelíes han intensificado las amenazas de nuevos ataques. Trump afirmó que los líderes iraníes están “suplicando” un acuerdo y advirtió que una nueva ofensiva podría ocurrir en los próximos días si no se alcanza un pacto.
Fotografía: Mehdi ALAVI













