La Selección Mexicana enfrentó un nuevo episodio de presión institucional tras la sanción de la FIFA, que ordenó el cierre parcial del Estadio Cuauhtémoc en Puebla debido a la persistencia del grito discriminatorio en partidos previos del combinado nacional.
La medida se aplicó en el encuentro amistoso ante Ghana, donde alrededor del 15% del aforo permaneció restringido, en cumplimiento de una sanción derivada de conductas registradas en duelos anteriores frente a Ecuador y Paraguay. En las gradas, pese a las limitaciones, se observaron pancartas con mensajes como “Somos México” y “La Ola sí, el grito no”.
El caso se suma a un historial de sanciones acumuladas contra la Federación Mexicana de Futbol, que ya supera las 20 medidas disciplinarias y alrededor de 9 millones de pesos en multas, derivadas del uso del grito catalogado por la FIFA como discriminatorio, particularmente contra porteros rivales.
En este contexto, la FMF reiteró su postura institucional al señalar que se implementaron bloqueos de zonas conforme a disposiciones de la FIFA y autoridades del estadio, además de insistir en su llamado a la afición para erradicar conductas discriminatorias y mantener el apoyo desde el respeto.
En lo deportivo, México resolvió el encuentro con rapidez. Un error del arquero Benjamin Asare permitió a Brian Gutiérrez abrir el marcador apenas al minuto 1, en una jugada que marcó el ritmo del partido desde el inicio.
El seleccionador nacional Javier Aguirre aprovechó el duelo para realizar múltiples rotaciones, ante la lista aún abierta rumbo al Mundial. En el once destacaron jugadores como Carlos Acevedo, Mateo Chávez, Edson Álvarez y Luis Romo, quien asistió a Guillermo Martínez para el 2-0 al minuto 54.
La selección de Ghana, que presentó un plantel alternativo y sin su entrenador habitual por motivos personales, tuvo escasa capacidad de respuesta. Su acción más peligrosa fue un disparo al poste, sin mayor impacto en el desarrollo del encuentro.
A pesar del ambiente tenso por la sanción, no se registraron expresiones discriminatorias en esta ocasión dentro del estadio, lo que marcó una diferencia respecto a partidos anteriores.
Como parte del contexto social del encuentro, destacó la participación de artesanas nahuas de la Sierra Norte de Puebla en el diseño del uniforme del Tri, cuyo trabajo de bordado fue presentado previo al silbatazo inicial, en un gesto de vinculación cultural.
Fotografía: Redes












