Delegaciones de México y Estados Unidos sostuvieron este viernes una reunión bilateral para dar seguimiento a la agenda común en materia de seguridad. El encuentro forma parte de los trabajos entre ambos gobiernos para revisar avances en cooperación fronteriza, combate al crimen organizado y finanzas ilícitas, temas que se mantienen como prioridad en la relación bilateral.
La delegación mexicana fue encabezada por el canciller Roberto Velasco, quien participó junto con representantes de instituciones federales de seguridad y procuración de justicia. En la reunión estuvieron involucradas áreas vinculadas con la Fiscalía, Seguridad y Protección Ciudadana, Defensa, Marina y Guardia Nacional, de acuerdo con lo adelantado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El diálogo ocurre después de una conversación entre Velasco y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la que ambos gobiernos abordaron seguridad, migración y cooperación regional. La reunión presencial busca mantener abiertos los canales institucionales entre México y Washington, en un momento marcado por tensiones, exigencias judiciales y temas fronterizos pendientes.
Sheinbaum señaló que México insistirá en asuntos que considera relevantes dentro de la relación con Estados Unidos, entre ellos la entrega de pruebas relacionadas con solicitudes de detención contra políticos mexicanos. Entre los casos mencionados se encuentra el del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado por autoridades estadounidenses en investigaciones aún sujetas a sustento documental.
La agenda también contempla la revisión de acciones en seguridad fronteriza y lavado de dinero, dos puntos que ambos países han colocado como parte central del combate a organizaciones criminales transnacionales. Para México, el seguimiento de estos temas debe realizarse mediante cooperación, intercambio de información y respeto a los procedimientos legales de cada país.
Con esta reunión, los gobiernos buscan dar continuidad a los acuerdos de seguridad sin cerrar la puerta a los temas sensibles que han generado diferencias recientes. El reto para ambas delegaciones será avanzar en coordinación operativa, pero también garantizar que cualquier acción bilateral esté sustentada en pruebas, reglas claras y respeto institucional.
Foto: Redes













