La disputa política en el Ayuntamiento de Acatlán de Osorio escaló luego de que la presidenta municipal, Guadalupe Lucero Bárcenas, rechazara la validez de la sesión extraordinaria de Cabildo en la que ocho integrantes del cuerpo edilicio aprobaron la separación del secretario de Seguridad Pública, Juan Alberto Domínguez López, y del secretario del Ayuntamiento, Álvaro Cruz Martínez.
Tras una jornada marcada por protestas ciudadanas, reclamos contra la administración municipal y tensión al interior de la Presidencia Municipal, la alcaldesa afirmó que ambos funcionarios continuarán en sus cargos al considerar que el acuerdo aprobado por regidoras, regidores y el síndico carece de sustento jurídico.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, Bárcenas sostuvo que la facultad para proponer, nombrar o remover a los titulares de las dependencias municipales corresponde a la Presidencia Municipal, por lo que calificó la determinación del Cabildo como inválida.
La controversia ocurrió después de una movilización frente al Palacio Municipal, donde habitantes exigieron la salida de funcionarios y promovieron acciones para solicitar la revocación de mandato de la alcaldesa.
Durante la protesta, los inconformes expresaron cuestionamientos por presuntas irregularidades administrativas, señalamientos de mal manejo de recursos públicos y críticas al desempeño de la Secretaría de Seguridad Pública.
El ambiente se tensó durante varias horas debido a enfrentamientos verbales entre ciudadanos y autoridades. Elementos de la Policía Municipal resguardaron el inmueble mientras los manifestantes permanecían en el exterior con consignas y exigencias de cambios en la administración.
Alcaldesa acusa intervención del crimen organizado
En su posicionamiento, Guadalupe Bárcenas aseguró que detrás de la crisis existe un intento de generar inestabilidad en el municipio y responsabilizó a integrantes del grupo delictivo conocido como “Los Rojos”.
La presidenta municipal señaló a Pedro Flores Romero, alias “El Pelle”, a quien identificó como presunto líder de esa organización, así como a María de Jesús Ocampo Álvarez, como responsables de amenazas de muerte en su contra y contra su familia.
Bárcenas afirmó que las acciones recientes buscan afectar a su administración y provocar escenarios de confrontación social. También hizo referencia a los hechos ocurridos en agosto de 2018 en Acatlán, cuando dos personas fueron linchadas por pobladores tras una confusión.
La alcaldesa pidió evitar la difusión de información falsa y llamó a mantener la calma para impedir nuevos episodios de violencia.
Ante la situación de tensión, Bárcenas informó que elementos de la Secretaría de Marina continuarán en el municipio como parte de las acciones de seguridad y respaldo institucional.
La alcaldesa reiteró que mantiene apertura al diálogo con la ciudadanía y aseguró que su gobierno continuará trabajando para garantizar la tranquilidad en la región.
Mientras tanto, permanece la incertidumbre sobre la situación jurídica de los funcionarios cuya salida fue aprobada por el Cabildo, luego de que la presidenta municipal desconociera el acuerdo.
El conflicto abrió un nuevo capítulo político en Acatlán de Osorio, donde autoridades municipales y ciudadanos mantienen posturas encontradas sobre el rumbo de la administración local. Está previsto que representantes estatales y habitantes sostengan una nueva reunión para buscar acuerdos ante la crisis.
Foto: Redes













