Diario RedPolítica

¿Quién paga la guerra sucia contra Iván Cepeda y Aida Quilcué?

La candidatura de Abelardo de la Espriella que ofrece a los colombianos mano dura contra el crimen y busca a toda costa cerrar el paso a Iván Cepeda

En las últimas horas, los barrios de Barranquilla, Soledad Atlántico y Bogotá fueron inundadas con propaganda en contra de los candidatos del Pacto Histórico a la presidencia y vicepresidencia del país. Son millones de volantes, hechos con inteligencia artificial, con imágenes desfiguradas de Iván Cepeda y Aída Quilcué.

A ello se suma el baneo en redes sociales de creadores de contenido afines al proyecto político que promete la continuidad del proyecto iniciado por el actual presidente Gustavo Petro.

“Se está notando el dinero que le están metiendo a la campaña al tema digital. Y los volantes los están repartiendo, tirándolos por debajo de las puertas a medianoche, como los delincuentes que son”, cuenta John Forero, integrante del equipo de Canal Red Colombia.

¿Quién paga esas campañas? Muy probablemente sean distintas fuerzas políticas a las que una sola causa: frenar el proyecto popular emanado de las urnas hace cuatro años.

La candidatura de Abelardo de la Espriella, el abogado de paramilitares y narcos que se vende como outsider y ofrece a los colombianos mano dura contra el crimen que él ha protegido por años, concita a estas alturas de la campaña a viejos y nuevos aliados poderosos que buscan a toda costa cerrar el paso a Iván Cepeda.

Los más visibles y evidentes son el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su secretario de Estado, Marco Rubio, quienes no solo han expresado abiertamente su beneplácito por el resultado de la primera vuelta electoral, en la que De la Espriella quedó puntero con 43.74 % de los votos, sino que han mantenido lazos desde enero.

Alianzas estratégicas y misiones cumplidas

El domingo 25 de enero, en vísperas de la cumbre programada para el 3 de febrero entre Petro y Trump en la Casa Blanca, De la Espriella se habría reunido en privado con Marco Rubio, según reportes que circularon en plataformas digitales y se conocieron el martes 27. En esos días, De la Espriella figuraba como segundo en las encuestas de intención de voto con 20% de preferencias en promedio, en todas las encuestas. Aprovechaba además su doble ciudadanía colombo-estadunidense, compartida con su esposa, para tejer lazos en Washinton.

El 26 de enero, De la Espriella publicó un video en sus redes sociales en los que baja de un avión y dice: “¡Misión cumplida! 🇺🇸 Las cosas importantes de la diplomacia se hacen en secreto. Firme por la Patria. 🫡 (A.D.L.E) 🇨🇴🐅

Un par de meses atrás, a finales de noviembre de 2025, el candidato de Defensores de la Patria se reunió durante más de dos horas con el canciller israelí, Gideon Saar, en el que planteó la “imperiosa necesidad” de recuperar las relaciones entre ambos países, rotas desde el 1 de mayo de 2024 por el genocidio perpetrado por Israel en Gaza.

De la Espirella no especificó el lugar de la reunión, pero sí divulgó en sus redes sociales una fotografía con el canciller.

“Una alianza estratégica con el Estado de Israel y con el Gobierno de los Estados Unidos no solo nos hará más fuertes, sino que nos ubicará en el lado correcto de la historia”, escribió en X.

Amistades de la infancia

El otro aliado poderoso es el expresidente Alvaro Uribe, quien gobernó Colombia entre 2002 y 2010 y ha sido uno de los líderes más influyentes del país en las últimas dos décadas, apadrinando a los dos presidentes que lo sucedieron en el poder.

Las evidencias de sus vínculos con los grupos paramilitares son cada vez más sólidas. Apenas hace unos días, su hermano Santiago se entregó a las autoridades luego de que un tribunal ratificó su condena a 28 años de prisión por delitos de lesa humanidad y pertenecer a Los 12 apóstoles, grupo al que se atribuyen cerca de 300 homicidios en el norte del departamento de Antioquia en la década de los 90.

En noviembre de 2025, De la Espriella reveló, en una entrevista con Semana, su deseo de tener al expresidente Álvaro Uribe como parte de su gobierno.

“¿Tú te imaginas al presidente Uribe de ministro de defensa? hermano, por favor. Tenemos al Messi de la política en la banca, vamos a sacarlo»dijo el entonces precandidato presidencial.

¿Quién paga esas campañas? Difícil saberlo. Es probable incluso que sean distintas fuerzas políticas a las que una sola causa: impedir que continue el proyecto popular emanado de las urnas hace cuatro años

Su amistad con el expresidente es heredada de la relación de Uribe con su padre: Abelardo De la Espriella Juris.

“Conozco al presidente desde que era niño”, contó De La Espriella en otra entrevista en 2024 en la que aseguró que, estando retirado del ejercicio del derecho, seguía asesorando a Uribe: “Es el único cliente que tengo. Los mamertos dicen que me pagan un millón de dólares al mes. Yo creo que son dos millones, pero lo hago gratis, porque todo lo que ha hecho el presidente Uribe por Colombia no tiene precio”.

Durante la campaña tomaron distancia porque Uribe apoyo a Paloma Valencia, pero tras los resultados electorales de la primera vuelta, el líder del partido Centro Democrático fue el primero en reconocer el triunfo de De la Espriella.

Y este lunes 15 de junio el expresidente confirmó, a través de sus redes sociales, que habló por teléfono con De la Espriella para desearle lo “mejor” para la segunda vuelta presidencial.

Uribe no es el único con el que De La Espriella tiene relaciones de infancia. Tampoco es el único jefe paramilitar que conoce.

“Yo conozco a Abelardo desde que somos muchachitos. Luego, él estudió derecho. Y hemos seguido siendo amigos”, reveló en una entrevista con Daniel Coronell Salvatore Mancuso, uno de los mayores criminales de Colombia, jefe de varios bloques paramilitares que dejaron una estela de muerte, tortura, desaparición forzada y despojo de tierras de campesinos.

Mancuso fue condenado a 12 años de prisión en Estados Unidos por enviar centenares de toneladas de cocaína a ese país; sobre él pesan otras condenas en Colombia por la comisión de crímenes de lesa humanidad del bloque Catatumbo, entre ellas el uso de hornos crematorios para desaparecer a las víctimas de sus masacres.

Amigos y enemigos

Otro de sus amigos de larga data es el exfiscal General de la Nación, Mario Inguarán, cuya campaña para llegar al cargo en 2005 fue impulsada por el propio De la Espriella.

El ahora candidato presidencial no solo fue un defensor visible y cercano a las decisiones institucionales de Inguarán mientras fue fiscal, sino que también fue apoderado en casos de alto perfil mientras su amigo dirigía las investigaciones. Incluso se ha señalado al exfiscal por haber archivado investigaciones o procesos que involucraban a De la Espriella.

El otro lado de la moneda es su pleito con José Rafael Abello Silva, el Mono Abello, un narcotraficante del cartel de Medellín que fue extraditado en 1987 a Estados Unidos donde purgó una condena hasta 2007, cuando fue deportado a Colombia.

Otro de sus amigos de larga data es el exfiscal General de la Nación, Mario Inguarán, cuya campaña para llegar al cargo en 2005 fue impulsada por el propio De la Espriella

Al volver a su país descubrió que su antiguo abogado, Abelardo de la Espriella, había presentado una tutela para quedarse con sus propiedades producto del narcotráfico.

“Eres el abogado más delincuente que tiene Colombia. Tú eres el que debe estar en la cárcel o muerto, como Pablo Escobar, deberías estar muerto por haberle hecho tanto mal a Colombia”, le dijo Abello e De la Espriella en una discusión telefónico durante un programa de radio en vivo.

Entre Dios y los empresarios

El actor mexicano ultraconservador Eduardo Verástegui llegó el sábado 30 de mayo a Colombia para rezar un rosario con De La Espriella y pedir a Dios por el triunfo del abogado defensor de mafiosos que en el pasado se asumía como ateo. 

“Estoy convencido de que Colombia está lista para un nuevo rumbo (…) La batalla es espiritual. La oración es nuestra fuerza. La esperanza está en Dios”, escribió. Verástegui en su cuenta de X.

Durante la campaña presidencial De la Espriella ha sumado otros aliados menos espirituales y más pragmáticos.

El primer gran peso pesado político y empresarial que oficializó su respaldo fue el clan Char. Un poderoso grupo familiar, dueño de empresas reconocidas como los supermercados SAO y Olímpica, la emisora Olímpica Estéreo, el banco Serfinansa y el club de fútbol Junior de Barranquilla, que controla la alcaldía desde hace dos décadas. El segundo fue el reconocido empresario de moda, Arturo Calle.

Recientemente se sumaron Bruce Mac Master, presidente de Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), y María Claudia Lacouture, presidenta ejecutiva de AmCham Colombia.

ANDI es la mayor asociación empresarial de Colombia, que hace unos meses contrató al exjefe de la CIA en Venezuela para hacer lobby en Washington.

Foto: Diario Red

Recuerda suscribirte a nuestro boletín

📲 https://bit.ly/3tgVlS0
💬 https://t.me/ciudadanomx