Miles de personas salieron a las calles de Bogotá y Cali para protestar contra el resultado preliminar que favorece al ultraderechista Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial de Colombia. Las movilizaciones reunieron a simpatizantes del candidato progresista Iván Cepeda, quienes denunciaron el avance de un proyecto político asociado con la mano dura, el recorte de derechos y una agenda conservadora.
Las protestas comenzaron como marchas pacíficas, con consignas, música, bocinazos y presencia de jóvenes, estudiantes y organizaciones sociales. Sin embargo, en algunos puntos se registraron enfrentamientos entre manifestantes encapuchados y la policía antidisturbios, además de barricadas, quema de llantas y banderas de Estados Unidos, país que ha expresado respaldo político al triunfo preliminar de De la Espriella.
El descontento se explica por el perfil del candidato ultraderechista, señalado por sus adversarios por haber defendido legalmente a personajes vinculados con el crimen organizado y por prometer un gobierno de fuerte represión contra la protesta social. Durante la campaña, De la Espriella endureció su discurso contra la izquierda, aunque después del resultado preliminar intentó presentarse como un mandatario para todos los colombianos.
En Bogotá, las movilizaciones se concentraron frente a la Universidad Nacional, uno de los símbolos de la educación pública y de la protesta social en Colombia. Para varios jóvenes, el resultado representa un riesgo para derechos conquistados por mujeres, comunidades y sectores populares, así como una amenaza para temas ambientales, debido a propuestas como el impulso al fracking y la expansión de políticas de seguridad punitiva.
El escenario recordó el estallido social de 2019 a 2021, cuando miles de colombianos protestaron contra el gobierno de Iván Duque y enfrentaron una fuerte represión. Especialistas y manifestantes advierten que un eventual gobierno de ultraderecha, si aplica recortes sociales o medidas de choque, podría reactivar un nuevo ciclo de movilización nacional.
Ante la tensión, Iván Cepeda llamó a sus simpatizantes a mantener la calma mientras avanza el escrutinio oficial. El candidato progresista también rechazó el tono amenazante utilizado por De la Espriella y sostuvo que su movimiento seguirá por la vía institucional. El Pacto Histórico impugnará miles de mesas y esperará el resultado definitivo antes de reconocer plenamente el desenlace electoral.
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