La ola de calor extrema que atraviesa Europa continúa dejando un saldo preocupante. Francia reportó un exceso de mortalidad de al menos mil personas durante los días más intensos de las altas temperaturas, mientras Alemania, Grecia y otros países enfrentan incendios forestales, daños en infraestructura y afectaciones a los servicios de transporte.
De acuerdo con la agencia de salud pública francesa, el incremento de fallecimientos se concentró entre el 24 y el 26 de junio, cuando el país registró temperaturas históricas. El 85% de las víctimas tenía 65 años o más, y la mayoría de los decesos ocurrió en regiones que permanecieron bajo alerta roja por calor extremo.
El calor rompe récords y afecta infraestructura
Las temperaturas récord también golpearon a Alemania. En el estado de Sajonia, los termómetros marcaron 41.5 grados Celsius, mientras que durante la noche la temperatura no descendió de 29.4 grados, un nuevo máximo para ese país.
El calor provocó incendios forestales en zonas donde todavía existe munición sin detonar de la Segunda Guerra Mundial, situación que complicó las labores de los cuerpos de emergencia. Además, las altas temperaturas dañaron carreteras, vías ferroviarias y sistemas de transporte urbano.
Los equipos de emergencia evacuaron a más de 600 pasajeros después de que un árbol derribó una línea eléctrica y dejó al tren sin suministro de energía, lo que también apagó el aire acondicionado. En la ciudad de Leipzig, las autoridades suspendieron temporalmente el servicio de tranvías debido al derretimiento del material que une las vías.
Científicos vinculan la ola de calor con el cambio climático
La organización World Weather Attribution señaló que el cambio climático provocó las condiciones que dieron origen a este episodio de calor extremo, un evento prácticamente imposible hace cinco décadas. La investigación sostiene que un fenómeno de esta magnitud es hoy 200 veces más probable que hace apenas dos décadas.
«Este calor no habría sido posible sin el cambio climático«, concluyeron los especialistas que participaron en el análisis.
Mientras tanto, Grecia mantiene alertas por riesgo extremo de incendios forestales, Dinamarca enfrenta tormentas eléctricas tras las altas temperaturas y Berlín recurrió incluso al uso de cañones de agua para refrescar a residentes y turistas en espacios públicos.
Las autoridades europeas mantienen los llamados a evitar actividades al aire libre durante las horas de mayor radiación solar, hidratarse constantemente y proteger especialmente a personas adultas mayores, niñas, niños y quienes padecen enfermedades crónicas, ante un fenómeno que continúa avanzando por el continente.
Fotografía: X












