El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, sostuvo una llamada con el presidente de Israel, Isaac Herzog, con quien acordó avanzar en el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas desde mayo de 2024 durante el gobierno de Gustavo Petro.
La decisión perfila un giro conservador en la política exterior colombiana, pues De la Espriella busca revertir una de las medidas más simbólicas de Petro, quien rompió relaciones con Israel en rechazo a la ofensiva militar en la Franja de Gaza.
De acuerdo con el equipo del presidente electo, Herzog lo felicitó por su triunfo y ambos hablaron sobre la necesidad de recuperar los vínculos bilaterales. El comunicado del próximo gobierno afirmó que Colombia buscará reconstruir relaciones con “aliados estratégicos”.
Un viraje frente a la postura de Petro
La llamada ocurrió una semana después de que De la Espriella conversó con el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, a quien prometió restaurar y fortalecer la relación con Israel “como nunca antes”.
Con esta postura, el presidente electo se alinea con una agenda internacional de derecha que busca normalizar nuevamente los vínculos con el gobierno de Benjamín Netanyahu, pese a las críticas internacionales por la guerra en Gaza y el costo humanitario para la población palestina.
La ruptura diplomática de 2024 colocó a Colombia como uno de los países latinoamericanos que cuestionaron con mayor fuerza la ofensiva israelí. El nuevo gobierno, en cambio, apunta a deshacer ese posicionamiento y regresar a una relación de cooperación política y estratégica.
Embajada en Jerusalén, señal hacia Trump e Israel
Durante la campaña, De la Espriella también planteó trasladar la Embajada de Colombia a Jerusalén, una decisión que seguiría la ruta marcada por Donald Trump durante su primer mandato en Estados Unidos.
Ese eventual movimiento tendría una carga política mayor, pues Jerusalén sigue en el centro del conflicto palestino-israelí y varios países evitan instalar ahí sus embajadas para no profundizar tensiones diplomáticas.
El anuncio confirma que De la Espriella pretende colocar a Colombia dentro del bloque regional más cercano a Washington e Israel, con una política exterior menos enfocada en derechos humanos y más alineada con gobiernos de derecha.
Con ello, el próximo gobierno colombiano abre una nueva etapa diplomática que podría alejar al país de la postura crítica de Petro frente a Gaza y acercarlo a una agenda internacional marcada por el trumpismo, Netanyahu y la derecha latinoamericana.
Fotografías: Redes












