El rescatista Wilmer Antonio Cruz, conocido como “El Topo de La Guaira”, fue reportado como desaparecido desde la noche del 1 de julio, mientras participaba en labores de rescate en el complejo habitacional OPPPE 26, una de las zonas más afectadas por los recientes sismos registrados en Venezuela.
De acuerdo con familiares, varios hombres vestidos de negro se acercaron a Cruz con el supuesto ofrecimiento de entregarle una herramienta para continuar las labores de búsqueda. Tras acompañarlos, el rescatista no regresó, por lo que sus allegados y organizaciones sociales comenzaron a exigir información sobre su paradero.
Horas antes de su desaparición, Wilmer Antonio Cruz había denunciado públicamente la falta de apoyo oficial, maquinaria y voluntarios para rescatar a personas atrapadas entre los escombros. El rescatista pidió ayuda para recuperar los cuerpos de familiares y vecinos, además de advertir que trabajaba en condiciones extremas.
En sus declaraciones previas, “El Topo de La Guaira” mostró el desgaste físico que enfrentaba durante las jornadas de rescate y señaló que sus manos estaban severamente lastimadas por remover escombros sin equipo suficiente. También pidió maquinaria pesada para acelerar la búsqueda en una zona marcada por la destrucción.
El rescatista también cuestionó la ausencia de policías, militares y autoridades en las tareas de auxilio, mientras reconoció el apoyo de brigadistas extranjeros que acudieron a la zona. Según sus testimonios, tuvo que realizar descensos riesgosos para intentar localizar víctimas sin contar con el respaldo necesario.
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos condenó la desaparición de Wilmer Antonio Cruz y exigió su aparición con vida y liberación inmediata. La organización advirtió que existe preocupación por la posibilidad de que el rescatista se encuentre bajo custodia de algún organismo estatal, aunque hasta ahora no hay confirmación oficial sobre su paradero.
Foto: Redes












