Una jueza federal declaró en concurso mercantil a TV Azteca, empresa de Grupo Salinas, luego de determinar que la televisora incurrió en un incumplimiento generalizado en el pago de sus obligaciones. La resolución abre un periodo de conciliación para intentar negociar con acreedores y evitar la quiebra, en medio de una deuda reconocida por más de 23 mil millones de pesos, lo que coloca a la compañía de Ricardo Salinas Pliego frente a una de sus crisis financieras más graves.
El procedimiento fue solicitado por la propia televisora ante la presión de sus pasivos en México y Estados Unidos. Con la decisión judicial, TV Azteca tendrá una etapa inicial de 185 días naturales, prorrogable hasta un máximo de un año, para buscar acuerdos de reestructura. Durante ese plazo, la empresa podrá mantener operaciones, pero bajo supervisión y con restricciones, lo que confirma que la situación financiera de la televisora dejó de ser solo un conflicto privado y pasó a manos de un proceso judicial formal.
La sentencia también ordenó suspender temporalmente pagos de deudas anteriores a la resolución, salvo aquellos indispensables para la operación diaria, como salarios, obligaciones fiscales, seguridad social y gastos esenciales. Además, quedaron frenados embargos y ejecuciones sobre bienes de la empresa mientras dure la conciliación. En los hechos, TV Azteca ganó tiempo judicial para negociar, pero no eliminó el peso de sus adeudos ni la presión de sus acreedores.
Litigios en Estados Unidos complican la reestructura de la empresa
El expediente reconoce cerca de mil 970 adeudos que en conjunto suman 23 mil 345 millones de pesos, una cifra muy superior a los pasivos reportados años atrás. Entre los principales acreedores se encuentran tenedores de bonos emitidos en Nueva York, quienes reclaman el pago de cientos de millones de dólares por capital e intereses vencidos. Ese frente mantiene a la televisora en litigios internacionales y exhibe el deterioro financiero de una empresa que durante años presumió músculo mediático y empresarial.
Uno de los puntos más delicados es la disputa con acreedores estadounidenses, quienes han señalado maniobras que, según sus demandas, buscarían alterar la prioridad de pagos dentro del concurso mercantil. También cuestionan un préstamo otorgado por Alter Bank antes de la solicitud de reestructura. Aunque esos señalamientos siguen en tribunales y no constituyen una sentencia definitiva, abren un nuevo frente legal para TV Azteca y colocan bajo escrutinio la forma en que la televisora intenta reorganizar sus deudas.
La crisis financiera golpea directamente la imagen pública de Salinas Pliego, quien ha mantenido un discurso de confrontación contra el pago de impuestos, el Estado y sus adversarios políticos, mientras una de sus principales empresas recurre a un mecanismo judicial para evitar caer en quiebra. El concurso mercantil no implica el cierre inmediato de TV Azteca, pero sí marca un punto crítico: la televisora necesita negociar con acreedores, sostener su operación y convencer a tribunales de que aún puede sobrevivir financieramente.
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