El gobierno municipal de Ariadna Ayala Camarillo en Atlixco adjudicó de forma directa un contrato por 626 mil 400 pesos a TV Azteca S.A.B. de C.V. para la “transmisión y difusión del quehacer gubernamental” del Ayuntamiento durante 2026. La decisión exhibe una contradicción política para la alcaldesa morenista, pues la empresa forma parte del grupo vinculado a Ricardo Salinas Pliego, empresario señalado públicamente como deudor fiscal y confrontado con gobiernos de la Cuarta Transformación.
El contrato CMADJA-0010-2026 fue firmado el 12 de enero de 2026 y estará vigente hasta el 31 de diciembre del mismo año. El documento establece un pago de 540 mil pesos, más 86 mil 400 pesos de IVA, para dar un total de 626 mil 400 pesos. También fija una garantía de cumplimiento de 62 mil 640 pesos, equivalente al 10 por ciento del monto contratado.
La contratación fue realizada por el Ayuntamiento de Atlixco 2024-2027, con la firma de la presidenta municipal Ariadna Ayala Camarillo, asistida por José Manuel López Palacios, director de Comunicación Social. Por parte de la televisora aparece como representante legal José Manuel Meillón del Pando. El servicio quedó bajo administración de la Dirección de Comunicación Social, área encargada de recibir y gestionar la difusión contratada.
El problema no es únicamente que Atlixco gaste recursos públicos en promoción gubernamental. El punto de fondo es la incongruencia: mientras el gobernador Alejandro Armenta ha denunciado presuntos chantajes económicos y ataques mediáticos de TV Azteca contra su administración, una alcaldesa emanada de Morena decidió entregar un contrato a la misma empresa para difundir la imagen de su gobierno municipal.

Ariadna se aparta de la línea de Armenta frente a TV Azteca
En marzo de 2026, Alejandro Armenta advirtió que no cedería ante lo que calificó como pretensiones económicas y chantajes de TV Azteca. El mandatario poblano sostuvo que su gobierno no aceptaría presiones corporativas ni campañas basadas en calumnias por negarse a otorgar contratos públicos. Su postura fue clara: los recursos de Puebla no debían colocarse al servicio de intereses empresariales ajenos al bienestar de la población.
Meses después, el coordinador de Gabinete estatal, José Luis García Parra, exhibió documentos con los que afirmó que representantes de Grupo Salinas buscaron obtener contratos por más de 2 mil 300 millones de pesos con el Gobierno de Puebla. De acuerdo con el funcionario, la negativa de la administración estatal a entregar esos acuerdos habría detonado una línea de ataques desde medios vinculados a la televisora.
Frente a esa posición del gobierno estatal, la decisión de Ariadna Ayala resulta políticamente incómoda para su administración. Mientras Armenta marcó distancia frente a Grupo Salinas y defendió que el dinero público debía invertirse en beneficio de las y los poblanos, el Ayuntamiento de Atlixco destinó más de 626 mil pesos a TV Azteca para promover sus actividades oficiales.
La contradicción también alcanza el discurso político. Morena y la 4T han sostenido una postura crítica frente a los privilegios empresariales, los adeudos fiscales y el uso de medios de comunicación como instrumentos de presión política. Sin embargo, en Atlixco, una administración morenista optó por contratar a una televisora perteneciente a un grupo empresarial confrontado con ese proyecto nacional.
El contrato incluso incluye una cláusula en la que TV Azteca se obliga a no realizar, por medios propios o de terceros, actos que perjudiquen, demeriten, difamen, calumnien u ofendan la imagen pública del Ayuntamiento durante la vigencia del acuerdo. Es decir, mientras el gobierno estatal denunció ataques mediáticos de la televisora, el gobierno de Ariadna Ayala le pagó para difundir su quehacer y proteger la imagen institucional de Atlixco.

La administración municipal tendrá que explicar por qué eligió a TV Azteca como proveedor de comunicación social, pese al conflicto público entre el Gobierno de Puebla y Grupo Salinas. El contrato no compromete a Morena ni a la 4T como proyecto político; exhibe, más bien, a un gobierno municipal que actúa a contracorriente de la línea marcada por Armenta frente a los intereses de Salinas Pliego.
Ilustración: Iván Rojas












