El presidente argentino, Javier Milei, amplió este domingo la confrontación política regional al acusar, sin presentar pruebas, a los gobiernos de Brasil y México, así como al Partido Demócrata de Estados Unidos, de financiar una supuesta campaña contra Argentina durante el Mundial.
Las declaraciones del mandatario ultraderechista ocurrieron en medio de la tensión diplomática con Brasil, luego de que la Cancillería brasileña llamara a consultas a su embajador en Buenos Aires por los insultos que Milei lanzó contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva durante un acto político de respaldo a Flávio Bolsonaro, candidato presidencial de la derecha brasileña.
Durante una entrevista, Milei aseguró que existía una estrategia internacional para afectar la imagen de Argentina y afirmó que parte de los recursos de esa supuesta campaña provenían del gobierno brasileño. Más tarde incluyó a México y al Partido Demócrata estadounidense entre los actores que, según su versión, buscarían frenar el avance de su proyecto político.
Hasta el momento, el presidente argentino no presentó documentos, investigaciones ni pruebas que sustenten sus acusaciones.
La estrategia de confrontación de Milei contra gobiernos progresistas
El mandatario argentino sostuvo que las críticas hacia su administración responden a una disputa ideológica y afirmó que sectores progresistas internacionales intentan impedir que su modelo económico tenga resultados.
Milei señaló que Argentina se convirtió en un referente de las llamadas “ideas de la libertad” y cuestionó a quienes defienden políticas públicas con mayor presencia del Estado, una postura que ha marcado su discurso político desde su llegada al poder.
Sus declaraciones se suman a una serie de enfrentamientos con gobiernos de la región que mantienen posiciones distintas a su visión económica y política. En particular, el choque con Brasil escaló después de que el mandatario argentino participara en São Paulo en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro.
Brasil responde tras ataques contra Lula
Durante ese acto, Milei calificó a Lula da Silva de “ladrón” y “presidiario”, además de lanzar críticas contra el ministro del Supremo Tribunal Federal brasileño, Alexandre de Moraes. Sus dichos provocaron la reacción del gobierno brasileño, que llamó a consultas a su embajador Julio Bitelli.
Además, Milei volvió a cuestionar la decisión de la justicia brasileña de impedirle visitar al expresidente Jair Bolsonaro, quien enfrenta un proceso judicial por el intento de golpe de Estado ocurrido en 2022.
Mientras el mandatario argentino insiste en presentar las críticas contra su gobierno como parte de una ofensiva internacional encabezada por sectores progresistas, los actores señalados no han recibido pruebas que confirmen sus acusaciones.
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