El exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, consiguió un amparo con el que busca modificar la medida cautelar que enfrenta por el proceso penal por el delito de tortura en agravio de la periodista Lydia Cacho Ribeiro. Sin embargo, el exmandatario continúa recluido en el penal federal de máxima seguridad del Altiplano, debido a que la resolución judicial todavía no ha quedado firme.
Aunque durante las últimas horas circularon versiones sobre una presunta salida del exgobernador del centro penitenciario ubicado en el Estado de México, fuentes cercanas al caso confirmaron que Marín permanece privado de la libertad mientras transcurre el plazo legal para que el amparo cause ejecutoria.
La protección de la justicia federal fue concedida hace unos días, pero deberá transcurrir el periodo legal para que la resolución quede firme. Durante ese lapso, la parte afectada aún tiene la posibilidad de promover recursos legales para impedir que el beneficio entre en vigor.
Si no prospera alguna impugnación, el exgobernador podría solicitar el cambio de medida cautelar para continuar el proceso penal bajo prisión domiciliaria en su vivienda ubicada en la colonia Xilotzingo, en la capital poblana.
La defensa sostuvo que Mario Marín no representa un riesgo de fuga ni un peligro para la sociedad. Además, expuso que el exmandatario, quien supera los 70 años de edad, enfrenta problemas de salud relacionados con padecimientos en la garganta y los pulmones.
Incluso, de concretarse el cambio de medida cautelar, permanecería bajo vigilancia mediante un brazalete de localización electrónica.
El exgobernador ya había obtenido anteriormente la prisión domiciliaria. En agosto de 2024 un juez federal autorizó que enfrentara el proceso desde su domicilio; sin embargo, semanas después un tribunal federal revocó esa determinación tras una impugnación promovida por la Fiscalía General de la República (FGR) y la asesoría jurídica de Lydia Cacho.
Como consecuencia, Mario Marín fue reingresado al penal del Altiplano, donde permanece hasta la fecha.
Proceso por el caso Lydia Cacho continúa abierto
Mario Marín fue detenido el 3 de febrero de 2021 en Acapulco, Guerrero, por agentes de la entonces Fiscalía General de la República, en cumplimiento de una orden de aprehensión derivada de la investigación por el presunto delito de tortura contra la periodista Lydia Cacho.
El caso se originó después de que la escritora denunciara en 2005 una red de explotación sexual infantil vinculada con empresarios y actores políticos en su libro Los demonios del Edén. Posteriormente fue detenida en Quintana Roo y trasladada a Puebla, donde denunció haber sido víctima de tortura y amenazas.
Recientemente, Lydia Cacho declaró que desea regresar a vivir a México, aunque señaló que ello dependerá de que exista una sentencia contra Mario Marín y el empresario Kamel Nacif, ambos involucrados en el proceso judicial.
En una publicación en Instagram, la periodista desmintió las versiones que señalaban que el político había abandonado el penal del Altiplano para cumplir un supuesto arraigo domiciliario en su vivienda ubicada en Xilotzingo, Puebla. Aclaró que el exgobernador permanece internado en el centro penitenciario.
Hasta ahora, ninguna autoridad judicial ha emitido una resolución definitiva que ordene la salida del exgobernador del penal del Altiplano, por lo que continuará en prisión mientras se resuelven los recursos legales pendientes y se define si podrá enfrentar el proceso desde su domicilio.
Ilustración: Iván Rojas











