La agencia de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) amplió de forma acelerada la recolección de ADN entre personas bajo custodia migratoria durante 2025, una práctica que llevó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a convertirse en la principal fuente de nuevos perfiles genéticos para el sistema nacional de ADN criminal.
Una investigación de WIRED, basada en documentos gubernamentales y un análisis del Center on Privacy and Technology de Georgetown Law, estima que ICE pudo haber aportado hasta 919 mil 908 perfiles genéticos al FBI durante 2025.
Los perfiles ingresan al Combined DNA Index System (CODIS), la base de datos del FBI que permite a las autoridades comparar material genético con evidencia obtenida en investigaciones criminales. El análisis de Georgetown señala que el índice de personas detenidas por autoridades migratorias alcanzó 3 millones 345 mil 692 perfiles en diciembre de 2025, después de sumar cerca de un millón durante ese año.
La cifra representa un cambio considerable respecto de los primeros años del programa. ICE recolectó 3 mil 609 muestras durante el año fiscal 2020 y otras 16 mil 392 hasta mediados del año fiscal 2021.
El ADN de cientos de menores llegó al FBI
La expansión también alcanzó a familias migrantes y menores. Entre enero de 2025 y enero de 2026, registros de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) identificaron 492 menores de 14 años cuyo ADN llegó al FBI, aunque las autoridades federales han señalado que ICE puede recolectar muestras de menores a partir de los 14 años.
Los registros incluyen a 33 niños de siete años, 32 de seis y 21 de cinco años. También aparece el caso de un menor mexicano de cuatro años procesado en El Paso en enero de 2026.
El hallazgo generó cuestionamientos entre legisladores que inspeccionaron un centro de procesamiento migratorio en Dilley, Texas. Según WIRED, funcionarios de ICE les informaron que la agencia llevaba meses recolectando ADN de familias detenidas.
Leecia Welch, asesora jurídica principal de Children’s Rights, señaló que familias entrevistadas por su organización han reportado estas pruebas y que muchas personas no reciben información clara sobre el propósito de la toma de ADN ni sobre lo que ocurre posteriormente con sus muestras.
De identificación migratoria a herramienta de investigación criminal
La recolección tiene antecedentes en cambios regulatorios impulsados por el Gobierno estadounidense. En 2020, el Departamento de Justicia eliminó una excepción que permitía al DHS excluir a determinadas personas detenidas por motivos migratorios de la toma de ADN.
Documentos obtenidos por Georgetown muestran que un abogado de ICE escribió en marzo de 2025 que el «propósito principal» de esa autoridad consistía en construir una base nacional para resolver delitos, y no únicamente en identificar personas o establecer relaciones familiares.
Stevie Glaberson, director de investigación del Center on Privacy and Technology de Georgetown Law, cuestionó esa interpretación y sostuvo que el hallazgo contradice la justificación de identificación utilizada para defender el programa.
Mientras el Gobierno mantiene la práctica, la expansión de la base genética abre un debate sobre privacidad, vigilancia y los límites de la recolección de información biométrica de personas que no necesariamente enfrentan acusaciones criminales.
Georgetown advierte que, si la tendencia registrada durante 2025 continúa, el DHS podría representar más de una tercera parte de los perfiles de la base criminal del FBI para 2030.
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